El documento examina diferentes niveles de conciencia en los pacientes, desde la alerta hasta el coma, y cómo se evalúa mediante la inspección y la escala de coma de Glasgow. Se destaca la importancia de la orientación autopsíquica y alopsíquica en la lucidez del paciente, así como los efectos de la confusión y la obnubilación en la atención y memoria. Se hace énfasis en la conexión de diálogo necesaria con el paciente para una valoración adecuada de su estado mental.