La telefonía móvil se basa en una red de comunicaciones y terminales móviles que permiten el acceso a dicha red. Los sistemas celulares dividen el área de cobertura en celdas asignadas a estaciones base con frecuencias. Las centrales de telefonía móvil gestionan el tráfico entre estaciones base, terminales móviles y la red telefónica. La tecnología GSM utiliza tres bandas de frecuencias y 124 canales por banda para transmisión y recepción.