La telefonía móvil se basa en dividir el área de cobertura en celdas pequeñas asignadas a estaciones base. Las centrales de telefonía móvil conectan las llamadas entre teléfonos móviles y la red fija. Los sistemas han evolucionado desde 2G (GSM) hasta 4G (LTE) para aumentar la velocidad de datos móviles. También existen sistemas vía satélite como Iridium que ofrecen cobertura global.