El ciclo de las rocas implica procesos geológicos externos e internos. Los procesos externos incluyen la meteorización, erosión, transporte y sedimentación de las rocas, mientras que los procesos internos incluyen el magmatismo y metamorfismo impulsados por el calor interno de la Tierra. Las rocas también se ven afectadas por la tectónica de placas y la isostasia, el equilibrio entre la litosfera y el manto.