Las bulas pontificias otorgadas por el Papa Alejandro VI en 1493 a los Reyes Católicos concedieron a España el dominio sobre las tierras descubiertas en el Atlántico hacia el oeste. Estas bulas, conocidas como Bulas Alejandrinas, establecieron la línea divisoria entre las áreas de influencia portuguesa y española. Posteriormente, otras bulas como la Inter Caetera de 1456 y 1493 y la Eximiae Devotionis reafirmaron los derechos de la corona española sobre los nuevos territorios