El documento habla sobre el papel y la responsabilidad de los docentes que trabajan en colegios católicos. Argumenta que los docentes deben estar preparados para romper los paradigmas del mundo moderno y enseñar sobre Jesucristo como fuente de salvación y vida nueva. También sugiere que los docentes deben evaluar cómo reflejan a Dios en sus clases y encontrar nuevas formas de enseñar que permitan a los estudiantes valorar y comprender la perspectiva cristiana. El objetivo final es formar estudiantes que marquen una