El documento detalla un enfoque pedagógico destinado a adolescentes que busca acompañarlos en la búsqueda de su identidad como hijos de Dios a través de la experiencia comunitaria y espiritual. Se propone un camino en el que los jóvenes son animados a explorar su interioridad y su conexión con el mundo, fomentando valores como el compañerismo, el compromiso y el respeto. A través de diversas actividades y roles dentro de una 'tribu', los participantes aprenden a vivir con un espíritu aventurero, integrándose creativamente en una sociedad más justa y auténtica.