El documento analiza cómo todos los seres humanos son pecadores ya sea creyentes o no creyentes. Tanto el creyente como el no creyente están condenados por su pecado y solo a través de la fe en la muerte de Jesucristo en la cruz y el arrepentimiento pueden obtener la salvación que Dios ofrece. La única solución para el pecador es aferrarse a esta salvación mediante una fe que lleve a un cambio de vida y alejarse del pecado.