Tomás de Aquino describe tres ámbitos de verdades: 1) verdades accesibles solo a través de la razón natural, 2) verdades importantes para la salvación humana que requieren fe, y 3) verdades contenidas en los artículos de fe que exceden la razón humana. Distingue entre la esencia de las cosas y su existencia. La esencia son las características que definen una cosa, mientras que la existencia es el acto de ser.