La terra sigillata era una cerámica romana de color rojo brillante producida entre los siglos I a.C. y III d.C. en varias regiones del Imperio Romano, incluyendo Italia, Galia e Hispania. Se fabricaba en serie de forma industrial y se utilizaba para vajillas y recipientes de almacenamiento. La terra sigillata refleja el apogeo cultural y económico del Imperio Romano durante este período.