La escultura del Apoxiómenos representa a un joven atleta limpiándose el sudor y la suciedad de su cuerpo tras un ejercicio. Creada por Lisipo en el siglo IV a.C., rompe con las convenciones anteriores al representar al atleta de forma tridimensional. La obra muestra al deportista de forma realista pero serena, y fue muy influyente en la escultura helenística posterior.