El tratamiento de la caries dental varía según el grado de afectación del diente y su tipo, y puede incluir desde empastes hasta endodoncia o extracción en casos avanzados. La prevención es crucial y se basa en una buena higiene oral, controles regulares y una dieta equilibrada que limite alimentos y bebidas ácidas. El uso de flúor es recomendable para reforzar el esmalte dental y reducir el riesgo de caries.