El principal síntoma de la tuberculosis pulmonar es la tos seca o productiva. El diagnóstico se realiza mediante pruebas como baciloscopia, cultivo de esputo u otros tejidos, reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y rayos X. El tratamiento consiste generalmente en una combinación de isoniazida, rifampicina, etambutol y pirazinamida durante seis meses. La prevención incluye la vacunación BCG y el control de casos activos para limitar la transmisión.