JORGE CARLOS NOCHEBUENA AMADOR
ESCORZA DOMINGUEZ ARCELIA BEATRIZ 51148
Vacunas para parásitos
VACUNAS CONTRA LA CISTICERCOSIS
La vacunación es una de las medidas biotecnológicas más promisorias para el
control de las enfermedades infecciosas. Su uso en humanos se ha circunscrito
principalmente a la prevención de algunas infecciones virales (i. e., viruela, polio,
influenza...) y de aquellas en las que el mecanismo patogénico es mediado por
productos solubles, como el tétanos y la difteria. Mucho menos exitosa ha resultado
la vacunación en la prevención de infecciones humanas causadas por protozoarios
parásitos, como la malaria, la leishmaniasis y la tripanosomiasis, que afectan
frecuente y gravemente a millones de individuos, y muy a pesar de los múltiples y
millonarios esfuerzos que se han realizado para el desarrollo de vacunas en su
contra, . En contraste, en infecciones parasitarias causadas por cestodos en
humanos, la situación parece excepcionalmente diferente y sugiere que algunas
vacunas pueden ser efectivas.
Desarrollo de vacunas contra la cisticercosis porcina
Diferentes antígenos del parásito, provenientes de las distintas fases de su
desarrollo, y desde extractos totales de oncosferas o de cisticercos, antígenos del
líquido vesicular de cisticercos, antígenos semipurificados y recombinantes, hasta
antígenos provenientes de otros cestodos (Taenia crassiceps, Taenia saginata,
Taenia ovis), han demostrado reducir la tasa de infección y la carga parasitaria en
los cerdos vacunados y desafiados en condiciones experimentales.
La primera vacuna reportada efectiva contra la cisticercosis porcina en México
consistió en un extracto total de antígenos de cisticercos de T. solium extraídos de
cerdos infectados. En investigaciones ulteriores se buscaron identificar, aislar y
producir los antígenos responsables de la protección inmunológica, con el n de
eliminar componentes irrelevantes y potencialmente patógenos, así como para
estabilizar y uniformar la actividad inmunogénica. El análisis de la representatividad
de los antígenos vacunales en la población de tenias en la región o en el mundo
apenas se inicia en forma sistemática, y cabe esperar antígenos vacunales
cruzados entre distintas especies de tenias y aun entre cestodos, como ocurre con
los antígenos de diagnóstico. Este aspecto es de relevancia considerando las
diferencias genéticas que se han reportado entre cisticercos recuperados de cerdos
en distintas regiones del país y del mundo.
Posibilidades de vacunación contra la cisticercosis en humanos Diferentes
evidencias sustentan las posibilidades realistas de vacunación contra la
cisticercosis humana, en particular contra las formas graves de la cisticercosis.
Entre estas evidencias figura la muy baja frecuencia de casos de neurocisticercosis
sintomática en comunidades endémicas en donde se ha identificado del 9 al 10%
de la población con imágenes compatibles con neurocisticercosis, y a más del 90%
con huellas inmunológicas compatibles con contactos previos con antígenos
parasitarios.
Argentina - Una vacuna contra parásitos
Los parásitos se caracterizan por su gran capacidad de adaptación a cambios del
medio ambiente. La mayoría de ellos ocupan diferentes nichos durante sus
travesías por vectores y hospedadores por lo que han desarrollado extraordinarios
mecanismos de defensa que les permiten sobrevivir en condiciones ambientales
que de otro modo los destruirían.
La patogenicidad o virulencia de los parásitos refleja la interacción dinámica entre
ellos y el hospedador y su capacidad de respuesta a los sistemas defensivos del
huésped, condición necesaria para la supervivencia parasitaria y el mantenimiento
y/o transmisión de la infección.
El intestino es un sitio en el cual hay un continuo desafío antigénico, entre ellos
antígenos alimentarios, antígenos de la flora bacteriana normal y patógenos. Para
los parásitos, el tracto gastrointestinal es un ambiente potencialmente hostil ya que
existen mecanismos de defensa específicos que pueden generar poderosas
respuestas inflamatorias hacia ellos. Sin embargo algunos parásitos han
desarrollado mecanismos de evasión de la respuesta inmune, lo cual les permite
sobrevivir y completar su ciclo de vida dentro del huésped.
El doctor Hugo Luján, investigador del Conicet en el Laboratorio de Bioquímica y
Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba, explica
que “como cada parásito tiene su mecanismo, por lo que lo bloquearon para
generar parásitos que den respuesta inmune para todo tipo de variables
antigénicas”. Protozoarios.
El ciclo de vida de Giardia comprende dos formas: los quistes, que son resistentes a
los factores ambientales, y los trofozoítos, que son los que colonizan el lumen
intestinal y causan una enfermedad conocida como Giardiasis.
si bien la patología asociada a la infección con Giardia es muy frecuente, su
importancia va más allá de lo estrictamente médico para convertirse en una
infección que involucra a sectores productivos como la generación de agua
potable, el turismo y la cría de animales para consumo, para experimentación, o
para la producción agropecuaria.
Además, como ocurre en otros países en donde la infección por Giardia produce
manifestaciones clínicas evidentes, incluyendo diarreas prolongadas, en algunos
casos, existe la instalación de un proceso crónico.
Hasta el presente, la única posibilidad de controlar la giardiasis es utilizando
medicamentos cuyos principios activos no son eficientes, pueden presentar un gran
número de efectos secundarios y ya se han registrado cepas de Giardia resistentes
a ellos.
El desarrollo de vacunas efectivas contra parásitos gastrointestinales llevaría a
evitar la infección en los huéspedes y también limitaría la diseminación de la
enfermedad. Sin embargo, la realidad es que, a pesar de la cantidad de años que
los investigadores han estado estudiando la posibilidad de implementar nuevas
vacunas, hay pocas comerciales contra parásitos que infecten la mucosa.
Los diseños experimentales que se planteen en los próximos años para controlar
las infecciones parasitarias gastrointestinales, ya sea a través de vacunación con
antígenos recombinantes o ADN o por inmunoterapia pasiva, van a ser exitosos si
previamente se analiza la información y se profundizan los estudios sobre la
biología básica del parásito, las respuestas inmunes del huésped y cuáles son los
antígenos que generan la inmunidad, si es que existen.

Vacunas contra la cisticercosis

  • 1.
    JORGE CARLOS NOCHEBUENAAMADOR ESCORZA DOMINGUEZ ARCELIA BEATRIZ 51148 Vacunas para parásitos
  • 2.
    VACUNAS CONTRA LACISTICERCOSIS La vacunación es una de las medidas biotecnológicas más promisorias para el control de las enfermedades infecciosas. Su uso en humanos se ha circunscrito principalmente a la prevención de algunas infecciones virales (i. e., viruela, polio, influenza...) y de aquellas en las que el mecanismo patogénico es mediado por productos solubles, como el tétanos y la difteria. Mucho menos exitosa ha resultado la vacunación en la prevención de infecciones humanas causadas por protozoarios parásitos, como la malaria, la leishmaniasis y la tripanosomiasis, que afectan frecuente y gravemente a millones de individuos, y muy a pesar de los múltiples y millonarios esfuerzos que se han realizado para el desarrollo de vacunas en su contra, . En contraste, en infecciones parasitarias causadas por cestodos en humanos, la situación parece excepcionalmente diferente y sugiere que algunas vacunas pueden ser efectivas. Desarrollo de vacunas contra la cisticercosis porcina Diferentes antígenos del parásito, provenientes de las distintas fases de su desarrollo, y desde extractos totales de oncosferas o de cisticercos, antígenos del líquido vesicular de cisticercos, antígenos semipurificados y recombinantes, hasta antígenos provenientes de otros cestodos (Taenia crassiceps, Taenia saginata, Taenia ovis), han demostrado reducir la tasa de infección y la carga parasitaria en los cerdos vacunados y desafiados en condiciones experimentales. La primera vacuna reportada efectiva contra la cisticercosis porcina en México consistió en un extracto total de antígenos de cisticercos de T. solium extraídos de cerdos infectados. En investigaciones ulteriores se buscaron identificar, aislar y producir los antígenos responsables de la protección inmunológica, con el n de eliminar componentes irrelevantes y potencialmente patógenos, así como para estabilizar y uniformar la actividad inmunogénica. El análisis de la representatividad de los antígenos vacunales en la población de tenias en la región o en el mundo apenas se inicia en forma sistemática, y cabe esperar antígenos vacunales cruzados entre distintas especies de tenias y aun entre cestodos, como ocurre con los antígenos de diagnóstico. Este aspecto es de relevancia considerando las diferencias genéticas que se han reportado entre cisticercos recuperados de cerdos en distintas regiones del país y del mundo. Posibilidades de vacunación contra la cisticercosis en humanos Diferentes evidencias sustentan las posibilidades realistas de vacunación contra la cisticercosis humana, en particular contra las formas graves de la cisticercosis. Entre estas evidencias figura la muy baja frecuencia de casos de neurocisticercosis sintomática en comunidades endémicas en donde se ha identificado del 9 al 10% de la población con imágenes compatibles con neurocisticercosis, y a más del 90% con huellas inmunológicas compatibles con contactos previos con antígenos parasitarios.
  • 3.
    Argentina - Unavacuna contra parásitos Los parásitos se caracterizan por su gran capacidad de adaptación a cambios del medio ambiente. La mayoría de ellos ocupan diferentes nichos durante sus travesías por vectores y hospedadores por lo que han desarrollado extraordinarios mecanismos de defensa que les permiten sobrevivir en condiciones ambientales que de otro modo los destruirían. La patogenicidad o virulencia de los parásitos refleja la interacción dinámica entre ellos y el hospedador y su capacidad de respuesta a los sistemas defensivos del huésped, condición necesaria para la supervivencia parasitaria y el mantenimiento y/o transmisión de la infección. El intestino es un sitio en el cual hay un continuo desafío antigénico, entre ellos antígenos alimentarios, antígenos de la flora bacteriana normal y patógenos. Para los parásitos, el tracto gastrointestinal es un ambiente potencialmente hostil ya que existen mecanismos de defensa específicos que pueden generar poderosas respuestas inflamatorias hacia ellos. Sin embargo algunos parásitos han desarrollado mecanismos de evasión de la respuesta inmune, lo cual les permite sobrevivir y completar su ciclo de vida dentro del huésped. El doctor Hugo Luján, investigador del Conicet en el Laboratorio de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba, explica que “como cada parásito tiene su mecanismo, por lo que lo bloquearon para generar parásitos que den respuesta inmune para todo tipo de variables antigénicas”. Protozoarios. El ciclo de vida de Giardia comprende dos formas: los quistes, que son resistentes a los factores ambientales, y los trofozoítos, que son los que colonizan el lumen intestinal y causan una enfermedad conocida como Giardiasis. si bien la patología asociada a la infección con Giardia es muy frecuente, su importancia va más allá de lo estrictamente médico para convertirse en una infección que involucra a sectores productivos como la generación de agua potable, el turismo y la cría de animales para consumo, para experimentación, o para la producción agropecuaria. Además, como ocurre en otros países en donde la infección por Giardia produce manifestaciones clínicas evidentes, incluyendo diarreas prolongadas, en algunos casos, existe la instalación de un proceso crónico. Hasta el presente, la única posibilidad de controlar la giardiasis es utilizando medicamentos cuyos principios activos no son eficientes, pueden presentar un gran número de efectos secundarios y ya se han registrado cepas de Giardia resistentes a ellos.
  • 4.
    El desarrollo devacunas efectivas contra parásitos gastrointestinales llevaría a evitar la infección en los huéspedes y también limitaría la diseminación de la enfermedad. Sin embargo, la realidad es que, a pesar de la cantidad de años que los investigadores han estado estudiando la posibilidad de implementar nuevas vacunas, hay pocas comerciales contra parásitos que infecten la mucosa. Los diseños experimentales que se planteen en los próximos años para controlar las infecciones parasitarias gastrointestinales, ya sea a través de vacunación con antígenos recombinantes o ADN o por inmunoterapia pasiva, van a ser exitosos si previamente se analiza la información y se profundizan los estudios sobre la biología básica del parásito, las respuestas inmunes del huésped y cuáles son los antígenos que generan la inmunidad, si es que existen.