La violencia de género, definida como cualquier acto de violencia hacia mujeres basado en su sexo, se manifiesta en formas físicas, psicológicas y sexuales, afectando profundamente sus derechos y bienestar. Existen perfiles tanto de víctimas como de maltratadores, donde factores culturales, económicos y legales juegan un papel importante en el ciclo de la violencia. Las consecuencias abarcan problemas psicológicos, sexuales y físicos, destacando la necesidad de intervención y educación para prevenir y abordar este grave problema social.