La violencia familiar modifica el cerebro de los niños y ocurre cuando un miembro de la familia abusa de su autoridad, fuerza física o poder para maltratar física, emocional o sexualmente a otro miembro. Las causas incluyen experiencias infantiles de violencia, presión social, problemas económicos, uso de alcohol y drogas y enfermedades mentales. Para evitarla, es necesario reconocer que existe un problema, buscar ayuda profesional a través de terapia de pareja y familiar, y reemplazar la violencia por el amor