El documento detalla las transformaciones económicas en la península ibérica desde la conquista hasta el siglo XVIII, centrándose en diversas crisis y períodos de crecimiento, como el esplendor tardomedieval y los cambios en la producción agrícola. Se analizan las consecuencias sociales y estructurales de la conquista, el impacto de calamidades en la economía y el papel de los mercaderes en el comercio y la manufactura. A lo largo del tiempo, se observa una evolución hacia nuevas especializaciones y cambios en la hegemonía económica, con un giro hacia el comercio atlántico tras la unión dinástica.