IV Domingo de Cuaresma. CICLO B. Día 22 de marzo del 2009
MONICIÓN DE ENTRADA:
En este cuarto domingo de Cuaresma, el Seño...
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Ef 2, 4-10):
¿Cuál es la obra de Dios? ¿Qué ha logrado Jesucristo para nosotros? Preparándo...
5.- Por los que han caído en las redes del consumismo, por los que viven sin sentido, por los esclavos del
alcohol y de la...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

GUIÓN SIN CANCIONES DE LA EUCARISTÍA DEL DOMINGO CUARTO DE CUARESMA. CICLO B. DIA 15 DE MARZO DEL 2015

3.523 visualizaciones

Publicado el

Publicado en: Meditación
0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
3.523
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
2.693
Acciones
Compartido
0
Descargas
2
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

GUIÓN SIN CANCIONES DE LA EUCARISTÍA DEL DOMINGO CUARTO DE CUARESMA. CICLO B. DIA 15 DE MARZO DEL 2015

  1. 1. IV Domingo de Cuaresma. CICLO B. Día 22 de marzo del 2009 MONICIÓN DE ENTRADA: En este cuarto domingo de Cuaresma, el Señor, nos recuerda que su ira y su misericordia se manifestaban por el exilio y la liberación del pueblo de Israel. En el nuevo testamento solo se habla de misericordia y de amor. Porque Dios es amor, pero sobrepasando nuestros conceptos y nuestras medidas, el amor no es un atributo de Dios, es una definición, es su naturaleza. Dios consiste en amar. Dios no puede hacer otra cosa que amar, no puede hacer otra cosa, por muy omnipotente que sea, que vaya contra el amor, porque se destruiría a si mismo. MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA (2 Cron 36, 14-16.19-23): En estos domingos de Cuaresma, seguimos recordando las etapas principales de la historia del Antiguo Testamento. Hoy se nos recuerda un momento triste, un momento de ruptura. Es el final de los años en los que Israel había sido gobernado por los reyes descendientes de David. Lectura del segundo libro de las Crónicas 36, 14-16. 19-23 En aquellos días, todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, según las costumbres abominables de los gentiles, y mancharon la casa del Señor, que él se había construido en Jerusalén. El Señor, Dios de sus padres, les envió desde el principio avisos por medio de sus mensajeros, porque tenía compasión de su pueblo y de su morada. Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despreciaron sus palabras y se mofaron de sus profetas, hasta que subió la ira del Señor contra su pueblo a tal punto que ya no hubo remedio. Los caldeos incendiaron la casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusalén; pegaron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. Y a los que escaparon de la espada los llevaron cautivos a Babilonia, donde fueron esclavos del rey y de sus hijos hasta la llegada del reino de los persas; para que se cumpliera lo que dijo Dios por boca del profeta jeremías: «Hasta que el país haya pagado sus sábados, descansará todos los días de la desolación, hasta que se cumplan los setenta años.» En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra del Señor, por boca de jeremías, movió el Señor el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino: «Así habla Ciro, rey de Persia: "El Señor, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra. Él me ha encargado que le edifique una casa en Jerusalén, en Judá. Quien de entre vosotros pertenezca a su pueblo, ¡sea su Dios con él, y suba!"» Palabra de Dios. Salmo responsorial Sal 136, 1-2. 3. 4. 5. 6 R/. Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti. Junto a los canales de Babilonia nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión; en los sauces de sus orillas colgábamos nuestras cítaras. R/. Allí los que nos deportaron nos invitaban a cantar; nuestros opresores, a divertirlos: «Cantadnos un cantar de Sión.» R/. ¡Cómo cantar un cántico del Señor en tierra extranjera! Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha. R/. Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no pongo a Jerusalén en la cumbre mis alegrías. R/.
  2. 2. MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA (Ef 2, 4-10): ¿Cuál es la obra de Dios? ¿Qué ha logrado Jesucristo para nosotros? Preparándonos para la Pascua, escuchemos el anuncio de salvación que nos hace San Pablo. Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 4-10 Hermanos: Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo -por pura gracia estáis salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así muestra a las edades futuras la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Pues somos obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos. Palabra de Dios. ALELUYA. Jn 3, 16 Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único. Todo el que cree en él tiene vida eterna. MONICIÓN AL EVANGELIO (Jn 3, 14-21) Jesús está conversando con Nicodemo, un sabio maestro de Israel. Y le hace ver que el Nuevo Testamento es superior al Antiguo, porque lo que en el Antiguo Testamento era figura e imagen, en el Nuevo es realidad. “Mira Nicodemo, le dice, Dios ha amado tanto al mundo...” Escuchemos atentamente la palabra de Jesús. Lectura del santo evangelio según san Juan 3, 14-21 En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: - «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.» Palabra del Señor. PETICIONES: 1.- Por los que no conocen el amor de Dios, por los que viven sin Dios, por los que sienten la insatisfacción de una vida cerrada al amor de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR. 2.- Por la Iglesia, por todos los creyentes, para que sean testigos de la misericordia de Dios, para que se conmuevan por las miserias humanas. ROGUEMOS AL SEÑOR. 3.- Para que en las relaciones humanas se destierren la intolerancia, la intransigencia, el puritanismo y el fanatismo. ROGUEMOS AL SEÑOR. 4.- Por nosotros mismos, para que nos abramos a la misericordia de Dios y nos aceptemos con misericordia a los hermanos. ROGUEMOS AL SEÑOR.
  3. 3. 5.- Por los que han caído en las redes del consumismo, por los que viven sin sentido, por los esclavos del alcohol y de la droga, para que se decidan por una opción liberadora. ROGUEMOS AL SEÑOR. 6.- Por los miembros de nuestra Parroquia y todas las actividades que tenemos emprendidas. Para que el Señor nos llene de ilusión, comunión, fortaleza y conversión. ROGUEMOS AL SEÑOR. OFRENDAS: 1.-CRUZ: Que esta cruz que te presentamos sea el recuerdo de la serpiente en el desierto, a quien debemos mirar con fe y con la esperanza de convertir el veneno en medicina para nuestro cuerpo y nuestras almas. 2.-PAN Y VINO: Señor, con el pan y el vino queremos ofrecerte nuestra vida y decirte: SEÑOR, HAZNOS OFRENDAS DE AMOR Y DE CONVERSIÓN. PADRE NUESTRO: Con el Padre nuestro queremos Padre de Jesús, querido Padre Dios, ponernos en tus manos y decirte que hagas de cada uno de nosotros lo que quieras. Queremos decirte, querido Padre Dios, que nos hagas imagen de tu Hijo Jesús y nos ayudes a ponernos en tus manos con entera confianza. PAZ: Señor Jesús, Tú dijiste a tus apóstoles: "OS DOY LA PAZ". No mires nuestros pecados, que ponen guerra y división. Mira, sobre todo, la fe de los sencillos, de los niños, de los que devuelven bien por mal, de los que confían en el futuro, porque han puesto toda su confianza en Ti, Dios de la paz. DANOS, SEÑOR, TU PAZ.

×