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La Inteligencia emocional, se mide mediante la presencia de característicascomo la capacidad de motivarnos a nosotros mism...
Al igual que ocurre con la lectura o con las matemáticas, por ejemplo, la Vidaemocional constituye un ámbito —que incluye ...
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la prosperidad económica. Al mismo tiempo, se espera que los profesoresmitiguen y equilibren muchos de los inmensos proble...
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Claudia Lissette Alberti

  1. 1. INTELIGENCIA EMOCIONAL Claudia Lissette Alberti ArroyoRESUMENCada día, cobra más fuerza el considerar la importancia de la dimensiónemocional de los seres humanos, ya que éstos sentimientos, son los principalesimpulsos que inciden al momento de tomar decisiones y formular retos.El estudio de dichos elementos dentro de los ambientes educativos, es de grantrascendencia, ya que un nivel aceptable de inteligencia emocional en un individuogarantiza, mejores relaciones interpersonales entre sus semejantes, ya que lainteligencia emocional, provee de dominio, sobre aquellos impulsos y actitudesque pueden ser nocivas para un conjunto.La labor docente primordialmente requiere de hombres y mujeres conscientes dela importancia del control de sus impulsos y la manera e dosificar sussentimientos, para con sus discentes, de tal forma de mostrar una actitudequilibrada e integral, por su imagen de educador y ejemplo.Palabras claves: Inteligencia, emociones, psicología educativa.INTRODUCCIONLa inteligencia emocional, hasta hace algunos días, muy poco difundida, cada vezva cobrando mas auge, debido, a que se ha demostrado la necesidad de cultivar
  2. 2. un autocontrol efectivo de los impulsos internos, que poseen evidencia externa,como lo son las emociones.El presente trabajo presenta breves pincelazos al respecto de la naturaleza de lasemociones, su relación con la inteligencia y el impacto de estos en la labordocente, buscando de esta manera poder obtener un vistazo general, al respectode tan importante temática, que como futuros docentes, debe ser de nuestroconocimiento, con el fin de asegurar una ejecución de nuestras labores, bajo lasombra del conocimiento, por lo que el presente trabajo nos abre el panoramamuy a groso modo al rspecto.Noción de emoción.¿Qué es lo primero que aparece en nuestras mentes, al hablar de emociones?Sin duda, la primera noción es netamente sentimental, pensar en una emoción lorelacionamos con sentir miedo, alegría, tristeza ó enojo.La palabra emoción se deriva de la raíz latina “emovere”, que significa, moverdesde el interior hacia afuera, o sea la expresión de algo que uno tiene dentro yque manifiesta el exterior.La emoción es la tendencia que se experimenta, hacia algo intuitivamenteapreciado como bueno (benéfico), ó alejarse de algo intuitivamente malo (nocivo).Esta atracción ó aversión va acompañada por patrones de cambios fisiológicosorganizados para la aproximación o la fuga. El patrón varia para las diferentesemociones.(OMP, 2007, p.6)
  3. 3. ¿Para qué sirven las emociones?Sirven para expresar los sentimientos de agrado ó desagrado. Las emocionespueden actuar como fuerza motivadora de dos maneras: a) Dan energía para una acción intensa de corta duración. Como reacciones de emergencia, las emociones liberan grandes cantidades de energía, no solamente psíquicas, sino también de origen físico-químico, como las reacciones hormonales cuyos poderosos efectos se hacen sentir en todo el organismo. b) Las emociones influyen en todos los comportamientos y pueden dar origen a actividades sostenidas por mucho tiempo.Nuestras emociones nos guían cuando se trata de enfrentarnos a momentosdifíciles y tareas demasiado importantes para dejarlas solo en manos del intelecto:los peligros, las pérdidas dolorosas, la persistencia hacia una meta a pesar de losfracasos, los vínculos con un compañero, la formación de una familia. Cadaemoción ofrece una disposición definida a actuar; cada una nos señala unadirección que ha funcionado bien para ocuparse de los desafíos repetidos de lavida humana.(OMP,p. 9)Pero, si bien las emociones han sido sabias referencias a lo largo del procesoevolutivo, las nuevas realidades que nos presenta la civilización moderna surgen auna velocidad tal que deja atrás al lento paso de la evolución. Las primeras leyes ycódigos éticos -el código de Hammurabi, los diez mandamientos del AntiguoTestamento o los edictos del emperador Ashoka— deben considerarse comointentos de refrenar, someter y domesticar la vida emocional puesto que, como yaexplicaba Freud en El malestar de la cultura, la sociedad se ha visto obligada a
  4. 4. imponer normas externas destinadas a contener la desbordante marea de losexcesos emocionales que brotan del interior del individuo.La distinta impronta biológica propia de cada emoción evidencia que cada una deellas desempeña un papel único en nuestro repertorio emocional.La aparición de nuevos métodos para profundizar en el estudio del cuerpo y delcerebro confirma cada vez con mayor detalle la forma en que cada emociónpredispone al cuerpo a un tipo diferente de respuesta.El enojo aumenta el flujo sanguíneo a las manos, haciendo más fácil empuñar unarma o golpear a un enemigo; también aumenta el ritmo cardiaco y la tasa dehormonas que, como la adrenalina, generan la cantidad de energía necesaria paraacometer acciones vigorosas.En el caso del miedo, la sangre se retira del rostro (lo que explica la palidez y lasensación de «quedarse frío») y fluye a la musculatura esquelética larga —comolas piernas, por ejemplo- favoreciendo así la huida. Al mismo tiempo, el cuerpoparece paralizarse, aunque sólo sea un instante, para calibrar, tal vez, si el hechode ocultarse pudiera ser una respuesta más adecuada. Las conexiones nerviosasde los centros emocionales del cerebro desencadenan también una respuestahormonal que pone al cuerpo en estado de alerta general, sumiéndolo en lainquietud y predisponiéndolo para la acción, mientras la atención se fija en laamenaza inmediata con el fin de evaluar la respuesta más apropiada.Uno de los principales cambios biológicos producidos por la felicidad consiste enel aumento en la actividad de un centro cerebral que se encarga de inhibir los
  5. 5. sentimientos negativos y de aquietar los estados que generan preocupación, almismo tiempo que aumenta el caudal de energía disponible. En este caso no hayun cambio fisiológico especial salvo, quizás, una sensación de tranquilidad quehace que el cuerpo se recupere más rápidamente de la excitación biológicaprovocada por las emociones perturbadoras. Esta condición proporciona al cuerpoun reposo, un entusiasmo y una disponibilidad para afrontar cualquier tareaque se esté llevando a cabo y fomentar también, de este modo, la consecución deuna amplia variedad de objetivos.El amor, los sentimientos de ternura y la satisfacción sexual activan el sistemanervioso parasimpático (el opuesto fisiológico de la respuesta de «lucha-o-huida»propia del miedo y de la ira). La pauta de reacción parasimpática —ligada a la«respuesta de relajación»— engloba un amplio conjunto de reacciones queimplican a todo el cuerpo y que dan lugar a un estado de calma y satisfacción quefavorece la convivencia.El arqueo de las cejas que aparece en los momentos de sorpresa aumenta elcampo visual y permite que penetre más luz en la retina, lo cual nos proporcionamás información sobre el acontecimiento inesperado, facilitando así eldescubrimiento de lo que realmente ocurre y permitiendo elaborar, enconsecuencia, el plan de acción más adecuado.El gesto que expresa desagrado parece ser universal y transmite el mensaje deque algo resulta literal o metafóricamente repulsivo para el gusto o para el olfato.La expresión facial de disgusto —ladeando el labio superior y frunciendoligeramente la nariz— sugiere, como observaba Darwin, un intento primordial de
  6. 6. cerrar las fosas nasales para evitar un olor nauseabundo o para expulsar unalimento tóxico.La principal función de la tristeza consiste en ayudarnos a asimilar una pérdidairreparable (como la muerte de un ser querido o un gran desengaño). La tristezaprovoca la disminución de la energía y del entusiasmo por las actividades vitales—especialmente las diversiones y los placeres— y, cuanto más se profundiza y seacerca a la depresión, más se enlentece el metabolismo corporal. Este encierrointrospectivo nos brinda así la oportunidad de llorar una pérdida o una esperanzafrustrada, sopesar sus consecuencias y planificar, cuando la energía retorna, unnuevo comienzo. Esta disminución de la energía debe haber mantenido tristes yapesadumbrados a los primitivos seres humanos en las proximidades de suhábitat, donde más seguros se encontraban.Estas predisposiciones biológicas a la acción son modeladas posteriormente pornuestras experiencias vitales y por el medio cultural en que nos ha tocado vivir.Noción de inteligenciaLa historia de la inteligencia humana puede explicarse como el empeño delcerebro humano en buscar formas eficientes de comunicarse consigo mismo.Cuando el primer ser humano trazó la primera línea, precipitó una revolución en laconciencia humana; una revolución cuyo estadio evolutivo más reciente estáconstituido por el mapa mental.Una vez que los seres humanos se dieron cuenta de que eran capaces deexteriorizar sus “imágenes mentales” internas, la evolución fue más rápida. Conlas primeras representaciones hechas por los primitivos aborígenes australianos
  7. 7. en las cavernas, los trazos iniciales se fueron convirtiendo paulatinamente enpinturas. A medida que las civilizaciones evolucionaban, las imágenescomenzaron a condensarse en símbolos y, más tarde, en alfabetos y guiones; asísucedió con los caracteres chinos o los jeroglíficos egipcios. Con el desarrollo delpensamiento occidental y la creciente influencia del imperio romano, se completóla transición de la imagen a la letra. Y posteriormente, a lo largo de dos mil añosde evolución, el poder nada desdeñable de la letra adquirió primicia sobre lamomentáneamente escarnecida imagen.Tal y como las aguas de un ancho río tienden a acelerarse cuando se ve forzado adiscurrir por un cauce estrecho, la tendencia a reunir información ha idoacelerándose a lo largo de los siglos, hasta dar origen a la actual “explosióninformativa”. En épocas recientes, esta “explosión” ha sido causada, en parte, porel supuesto de que la escritura es el único vehículo adecuado para el aprendizaje,el análisis y la diseminación de la información.Si efectivamente escribir es la mejor manera de adueñarse de tal información, deanalizarla y de transmitirla, ¿por qué hay tantas personas que tienen problemas enlos campos del aprendizaje, el pensamiento, la creatividad y la memoria? ¿por quése quejan de una incapacidad básica, de pérdida de la confianza en sí mismas, dedisminución del interés y de reducción de sus poderes de concentración, memoriay pensamiento?Entre las reacciones habituales ante tales problemas cabe incluir la autodenigración, la disminución del rendimiento, la apatía y la aceptación de reglasrígidas y dogmáticas, factores todos que obstaculizan aún más el funcionamientonatural del cerebro.
  8. 8. Hemos convertido la palabra, la oración, la lógica y el número en los pilaresfundamentales de nuestra civilización, con lo cual estamos obligando al cerebro avalerse de modos de expresión que lo limitan, pero que (tal es lo que suponemos)son los únicos correctos.Los grandes cerebros usaron efectivamente una mayor proporción de sucapacidad natural y de que (a diferencia de sus contemporáneos que usaban unpensamiento más lineal) estaban empezando a volverse intuitivamente de losprincipios del pensamiento irradiante y de la cartografía mentalInteligencia emocionalSegún Goleman,(1998) Actualmente, la Inteligencia Emocional ha cobrado unauge en aquellas áreas organizacionales en las cuales se requiere un contactointerpersonal cotidiano y permanente, de lo cual no escapan las de ordeneducativo. De igual manera, se destaca la capacidad emocional como una variablede notable importancia no solo en la gestión de la alta gerencia, sino en todos losniveles de la organización, pues ella se puede convertir en un indicador de éxitolaboral, en especial para el alcance de altos logros organizacionales en cualquiernivel.Consideremos el poder de las emociones para obstaculizar el pensamientomismo. Los neurocientíficos utilizan el término «memoria de trabajo» para referirsea la capacidad de la atención para mantener en la mente los datos esenciales parael desempeño de una determinada tarea o problema (ya sea para descubrir losrasgos ideales que uno busca en una casa mientras hojea folletos de inmobiliariascomo para considerar los elementos que intervienen en una de las pruebas de un
  9. 9. test de razonamiento). La corteza prefrontal es la región del cerebro que seencarga de la memoria de trabajo. Pero, como acabamos de ver, existe unaimportante vía nerviosa que conecta los lóbulos prefrontales con el sistemalímbico, lo cual significa que las señales de las emociones intensas —ansiedad,cólera y similares— pueden ocasionar parásitos neurales que saboteen lacapacidad del lóbulo prefrontal para mantener la memoria de trabajo. Éste es elmotivo por el cual, cuando estamos emocionalmente perturbados, solemos decirque «no puedo pensar bien» y también permite explicar por qué la tensiónemocional prolongada puede obstaculizar las facultades intelectuales del niño ydificultar así su capacidad de aprendizaje.Estas averiguaciones condujeron al doctor Damasio a la conclusión contraintuitivade que los sentimientos son indispensables para la toma racional de decisiones,porque nos orientan en la dirección adecuada para sacar el mejor provecho a lasposibilidades que nos ofrece la fría lógica. Mientras que el mundo suelepresentarnos un desbordante despliegue de posibilidades (¿En qué deberíainvertir los ahorros de mi jubilación? ¿Con quién debería casarme?), elaprendizaje emocional que la vida nos ha proporcionado nos ayuda a eliminarciertas opciones y a destacar otras. Es así cómo —arguye el doctor Damasio— elcerebro emocional se halla tan implicado en el razonamiento como lo está elcerebro pensante.Las emociones, pues, son importantes para el ejercicio de la razón. En la danzaentre el sentir y el pensar, la emoción guía nuestras decisiones instante trasinstante, trabajando mano a mano con la mente racional y capacitando —oincapacitando— al pensamiento mismo. Y del mismo modo, el cerebro pensante
  10. 10. desempeña un papel fundamental en nuestras emociones, exceptuando aquellosmomentos en los que las emociones se desbordan y el cerebro emocional asumepor completo el control de la situación.En cierto modo, tenemos dos cerebros y dos clases diferentes de inteligencia: lainteligencia racional y la inteligencia emocional y nuestro funcionamiento en lavida está determinado por ambos. Por ello no es el Coeficiente Inetelectual loúnico que debemos tener en cuenta, sino que también deberemos considerar lainteligencia emocional.De hecho, el intelecto no puede funcionar adecuadamente sin el concurso de lainteligencia emocional, y la adecuada complementación entre el sistema límbico yel neocórtex, entre la amígdala y los lóbulos prefrontales, exige la participaciónarmónica entre ambos. Sólo entonces podremos hablar con propiedad deinteligencia emocional y de capacidad intelectual.Esto vuelve a poner sobre el tapete el viejo problema de la contradicción existenteentre la razón y el sentimiento. No es que nosotros pretendamos eliminar laemoción y poner la razón en su lugar —como quería Erasmo-, sino que nuestraintención es la de descubrir el modo inteligente de armonizar ambas funciones. Elviejo paradigma proponía un ideal de razón liberada de los impulsos de laemoción, El nuevo paradigma, por su parte, propone armonizar la cabeza y elcorazón. Pero, para llevar a cabo adecuadamente esta tarea, deberemoscomprender con más claridad lo que significa utilizar inteligentemente lasemociones.
  11. 11. La Inteligencia emocional, se mide mediante la presencia de característicascomo la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeñoa pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir lasgratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que laangustia interfiera con nuestras facultades racionales y, por último —pero no. porello, menos importante—, la capacidad de empatizar y confiar en los demás. Adiferencia de lo que ocurre con el Cl, cuya investigación sobre centenares de milesde personas tiene casi un siglo de historia, la inteligencia emocional es unconcepto muy reciente. De hecho, ni siquiera nos hallamos en condiciones dedeterminar con precisión el grado de variabilidad interpersonal de la inteligenciaemocional. Lo que sí podemos hacer, a la vista de los datos de que disponemos,es avanzar que la inteligencia emocional puede resultar tan decisiva —y. enocasiones, incluso más— que el Coeficiente lntelectual(CI). Y, frente a quienesson de la opinión de que ni la experiencia ni la educación pueden modificarsubstancialmente el resultado del cual trataré de demostrar—en la quinta parte—que, si nos tomamos la molestia de educarles, nuestros hijos pueden aprender adesarrollar las habilidades emocionales fundamentales.(Goleman, 2007)No obstante, a lo largo de nuestras vidas, aunque un elevado CI no constituya lamenor garantía de prosperidad, prestigio ni felicidad, nuestras escuelas y nuestracultura, en general, siguen insistiendo en el desarrollo de las habilidadesacadémicas en detrimento de la inteligencia emocional, de ese conjunto de rasgos—que algunos llaman carácter— que tan decisivo resulta para nuestro destinopersonal.
  12. 12. Al igual que ocurre con la lectura o con las matemáticas, por ejemplo, la Vidaemocional constituye un ámbito —que incluye un determinado conjunto dehabilidades— que puede dominarse con mayor o menor pericia. Y el grado dedominio que alcance una persona sobre estas habilidades resulta decisivo paradeterminar el motivo por el cual ciertos individuos prosperan en la vida mientrasque otros, con un nivel intelectual similar, acaban en un callejón sin salida. Lacompetencia emocional constituye, en suma, una meta-habilidad que determina elgrado de destreza que alcanzaremos en el dominio de todas nuestras otrasfacultades (entre las cuales se incluye el intelecto puro).Existen, por supuesto, multitud de caminos que conducen al éxito en la vida, ymuchos dominios en los que las aptitudes emocionales son extraordinariamenteimportantes. En una sociedad como la nuestra, que atribuye una importancia cadavez mayor al conocimiento, la habilidad técnica es indudablemente esencial.Inteligencias personales. 1. Conocer un sentimiento en el mismo momento en que aparece, constituye la piedra angular de la inteligencia emocional. Como veremos en el capítulo 4, la capacidad de seguir momento a momento nuestros sentimientos resulta crucial para la introvisión psicológica y para la comprensión de uno mismo. Por otro lado, la incapacidad de percibir nuestros verdaderos sentimientos nos deja completamente a su merced. Las personas que tienen una mayor certeza de sus emociones suelen dirigir mejor sus vidas, ya que tienen un conocimiento seguro de cuáles son sus sentimientos
  13. 13. reales, por ejemplo, a la hora de decidir con quién casarse o qué profesión elegir.2. La capacidad de controlar las emociones. La conciencia de uno mismo es una habilidad básica que nos permite controlar nuestros sentimientos y adecuarlos al momento.3. La capacidad de motivarse uno mismo. Como veremos en el capítulo 6, el control de la vida emocional y su subordinación a un objetivo resulta esencial para espolear y mantener la atención, la motivación y la creatividad. El autocontrol emocional —la capacidad de demorar la gratificación y sofocar la impulsividad— constituye un imponderable que subyace a todo logro. Y si somos capaces de sumergimos en el estado de «flujo» estaremos más capacitados para lograr resultados sobresalientes en cualquier área de la vida. Las personas que tienen esta habilidad suelen ser más productivas y eficaces en todas las empresas que acometen.4. El reconocimiento de las emociones ajenas. La empatía, otra capacidad que se asienta en la conciencia emocional de uno mismo, constituye la «habilidad popular» fundamental. Las personas empáticas suelen sintonizar con las señales sociales sutiles que indican qué necesitan o qué quieren los demás y esta capacidad las hace más aptas para el desempeño de vocaciones tales como las profesiones sanitarias, la docencia, las ventas y la dirección de empresas.5. El control de las relaciones. El arte de las relaciones se basa, en buena medida, en la habilidad para relacionarnos adecuadamente con las emociones ajenas. Éstas son las habilidades que subyacen a la
  14. 14. popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal. Las personas que sobresalen en este tipo de habilidades suelen ser auténticas «estrellas» que tienen éxito en todas las actividades vinculadas a la relación interpersonal.No todas las personas manifiestan el mismo grado de pericia en cada uno deestos dominios. Hay quienes son sumamente diestros en gobernar su propiaansiedad, por ejemplo, pero en cambio, son relativamente ineptos cuando se tratade apaciguar los trastornos emocionales ajenos. A fin de cuentas, el sustrato denuestra pericia al respecto es, sin duda, neurológico, pero, como veremos acontinuación, el cerebro es asombrosamente plástico y se halla sometido a uncontinuo proceso de aprendizaje. Las lagunas en la habilidad emocional puedenremediarse y, en términos generales, cada uno de estos dominios representa unconjunto de hábitos y de reacciones que, con el esfuerzo adecuado, pueden llegara mejorarse.Las emociones en la docencia“Las emociones están en el corazón de la enseñanza” afirma Andy Hargreaves(1998) con contundencia en uno de sus artículos dedicados al tema de lasemociones de los profesores. Casi ninguno de los docentes pondría en duda estaafirmación e incluso la mayoría de los ciudadanos la aceptaría sin dificultad. Eltrabajo en la enseñanza está basado principalmente en las relacionesinterpersonales con los alumnos y con otros compañeros, por lo que lasexperiencias emocionales son permanentes. Enfado, alegría, ansiedad, afecto,preocupación, tristeza, frustración… , son algunos de los sentimientos que día adía vive el profesor con mayor o menor intensidad y amplitud. Algunos tienen la
  15. 15. fortuna y el buen hacer para conseguir que primen las emociones positivas; enotros, por el contrario, predomina el infortunio y unas habilidades limitadas, lo queconduce a que las experiencias negativas tengan un mayor peso. Cuando estaúltima constatación se generaliza a la mayoría de los profesores, nos encontramoscon descriptores de la situación de los docentes con una profunda cargaemocional: están quemados, desvalorizados, agobiados o desfondados.Pero si en cualquier época histórica las emociones han ocupado un papelrelevante en el mundo de la enseñanza, en los tiempos actuales su importancia esaún mayor. Los cambios en la sociedad y en la familia, las crecientes exigenciassociales, la incorporación a la escuela de nuevos colectivos de alumnos que hande permanecer en ella durante más tiempo, el tipo de relaciones sociales que seestablecen entre los diferentes miembros de la comunidad educativa, laampliación de los objetivos de la enseñanza y las nuevas competencias exigidas alos profesores contribuyen a que sea fácil comprender las dificultades de enseñary las tensiones emocionales que conlleva. El texto de Hargreaves(2003), recogecon acierto la situación paradójica en la que se encuentran los profesores:“La enseñanza es una profesión paradójica. De todos los trabajos que son oaspiran ser profesiones, sólo de la enseñanza se espera que cree las habilidadeshumanas y las capacidades que permitirán a los individuos y a las organizacionessobrevivir y tener éxito en la sociedad del conocimiento de hoy. De los profesores,más que de ningún otro, se espera que construyan comunidades de aprendizaje,creen la sociedad del conocimiento y desarrollen las capacidades para lainnovación, la flexibilidad y el compromiso con el cambio que son esenciales para
  16. 16. la prosperidad económica. Al mismo tiempo, se espera que los profesoresmitiguen y equilibren muchos de los inmensos problemas que la sociedad delconocimiento crea, tales como el excesivo consumismo, la pérdida de lacomunidad y el incremento de la distancia entre los ricos y los pobres. De algunamanera, los profesores deben intentar alcanzar estas aparentementecontradictorias metas de forma simultánea. Esta es su paradoja profesional.CONCLUSIONES Las emociones, ejercen un papel importante dentro de la microesfera educativa, ya que de ellas proviene la energía e impulso que nos conduce hacia la ejecución de actividades, de todo tipo, donde las de naturaleza educativa están inmersas. La inteligencia emocional, en niveles aceptables, nos aseguran buenas relaciones interpersonales dentro de los ambientes educativos, lo que genera armonía y equilibrio en el interior de dicha comunidad, además que facilita la tolerancia y la practica efectiva de valores y principios morales. La dualidad corazón-intelecto, es una relación sana, de mutua correspondencia, donde se asegura la integralidad del individuo, ya que no se vé influenciado a totalidad por las emociones, ni por la razón, sino, se logra un equilibrio. La profesión docente, implica un nivel de inteligencia emocional, que garantice su estabilidad, frente a las controversias de la vida actual y todos sus conflictos, ya que aunados a las crisis que los estudiantes sufren ó
  17. 17. provocan, pueden llevar a manifestaciones de tipo físicas, que desfavorezcan la relaciones en la comunidad educativa.REFERENCIASGoleman, D. (1996). La inteligencia emocional. (2ª ed.) Javier Vergara Editores.Buenos Aires, Argentina.Hargreaves, A. (2003), “Teaching in the knowledge society”. Maidenhead: OpenUniversity Press.Mata, F y Otros (2000) . Emocionalmente Inteligente. Revista Calidad EmpresarialEdición Corporación Calidad, p.18-19,3Obras Misionales Pontificias (2007). Escuela para animadores misioneros de laInfancia y Adolescencia Misionera, Guatemala, C.A.Vásquez ,F. (2008) Inteligencia emocional en alumnos, docentes y personaladministrativo de una universidad privada de Barranquilla. Universidad SimónBolívar, Colombia.

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