El documento describe cómo el cuerpo humano mantiene un pH entre 7.35 y 7.45 a través de tres líneas de defensa: 1) buffers, 2) regulación respiratoria, y 3) regulación renal. Produce ácidos diariamente que deben eliminarse para mantener el balance, y usa estos mecanismos de forma coordinada para defenderse rápidamente de cambios en el pH.