La dinastía Borbón en el siglo XVIII en España impuso un modelo absolutista y centralista siguiendo el ejemplo de Luis XIV en Francia. Los primeros Borbones, Felipe V y Fernando VI, intentaron eliminar las limitaciones al poder de la corona y reorganizar los reinos peninsulares de manera uniforme. Felipe V emitió los Decretos de Nueva Planta que abolieron las Cortes de Aragón e integraron sus territorios en una única estructura administrativa de Castilla bajo el poder absoluto del monarca.