La educación de la ciudadanía recae fundamentalmente en dos pilares: la familia y la escuela. Es preciso que todos los agentes educativos, incluyendo a los profesores, tengan bien delimitada su misión en el proceso formativo. Los profesores no son meros transmisores de conocimiento, sino también agentes socializadores cuyas enseñanzas transmiten valores que influyen en la formación de los estudiantes.