La inteligencia espiritual se basa en una percepción profunda del ser como espiritual y en generar pensamientos positivos alineados con valores internos como la paz y el amor. Esto permite observar desapegadamente las situaciones, comprender a los demás en un nivel profundo y concentrar la mente en pensamientos elevados. El desarrollo de la inteligencia espiritual potencia habilidades como mantener la paz independientemente de las circunstancias y tener buenos deseos hacia todos.