El documento discute el debilitamiento reciente de la recuperación económica mundial y la necesidad de más medidas de política para apoyar el crecimiento. Señala que el crecimiento fue más fuerte de lo esperado en el primer trimestre de 2012 pero se ha debilitado desde entonces, especialmente en Europa debido a las renovadas tensiones financieras en la periferia de la zona euro. Concluye que se necesitan más acciones de política para aliviar las condiciones financieras en Europa y apoyar el crecimiento global.