El documento analiza la recuperación económica de América Latina después de la crisis de 2009. Señala que la recuperación ha sido relativamente rápida comparada con crisis anteriores, gracias a la solidez macroeconómica previa a la crisis y el espacio para la aplicación de políticas contracíclicas. Describe cómo los países han aplicado políticas monetarias, fiscales, laborales y crediticias expansivas para estimular la economía y amortiguar el impacto de la crisis.