Jesús salió y se retiró hacia el país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea se puso a gritarle: «¡Ten compasión de mí, Señor, hijo de David!  Mi hija tiene un demonio malo».
Él no respondió nada.  Entonces sus discípulos le dijeron: Él les  contestó:
 
«Mi Dios, sabes que yo no sé cumplir mi obligación de alabarte.  Pero alábate tú a ti mismo en mi lugar, Señor, que esa es tu verdadera alabanza».  (Plegaria de AlHalladsh, musulmán místico del siglo X)
Pero hay que ver cómo reaccionamos si no se cumplen nuestros planes en asuntos de  cofradías,  de  primeras comuniones  o de la  fiesta religiosa  de nuestro pueblo. Muchos inmigrantes se escandalizan de la frivolidad e incoherencia de los que nos decimos cristianos. O tal vez no queremos aparecer como creyentes.
El diálogo entre Jesús y ella es una auténtica catequesis  sobre la fe y la oración .
Sorprende la confianza con la que invoca al que reconoce como Hijo de David y Señor . Esta mujer pagana es alabada por la grandeza de su fe que se manifiesta en su plegaria insistente.
Las reticencias de Jesús nos muestran que no siempre las fronteras sociales marcan los límites entre la creencia y la increencia.
Aquí queda , para modelo de todos la oración  de aquella mujer anónima:.
 
El hombre Jesús es proclamado como  Señor . Los cristianos sabemos  qué hondura ha dado a la fe ese título honorífico  que anticipa la aceptación de Jesús, nuestro Salvador.
no  pueden bastarse a sí mismos, ni sanarse a sí mismos,  ni salvarse a sí mismos. Es la plegaria de los creyentes  que saben que :
Señor Jesús,  Te aceptamos como hijo de la humanidad  y te confesamos  como Hijo de Dios.  En ti confiamos.  Ayúdanos a creer en ti  como tú quieres ser creído y a descubrir la belleza  de la fe en todos los creyentes. Amén.
Texto:   José Román Flecha Andrés PALABRA DEL SEÑOR –Salamanca  Presentación:   Antonia Castro Panero Música:Contemplación

20 domingo to a

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    Jesús salió yse retiró hacia el país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea se puso a gritarle: «¡Ten compasión de mí, Señor, hijo de David! Mi hija tiene un demonio malo».
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    Él no respondiónada. Entonces sus discípulos le dijeron: Él les contestó:
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    «Mi Dios, sabesque yo no sé cumplir mi obligación de alabarte. Pero alábate tú a ti mismo en mi lugar, Señor, que esa es tu verdadera alabanza». (Plegaria de AlHalladsh, musulmán místico del siglo X)
  • 5.
    Pero hay quever cómo reaccionamos si no se cumplen nuestros planes en asuntos de cofradías, de primeras comuniones o de la fiesta religiosa de nuestro pueblo. Muchos inmigrantes se escandalizan de la frivolidad e incoherencia de los que nos decimos cristianos. O tal vez no queremos aparecer como creyentes.
  • 6.
    El diálogo entreJesús y ella es una auténtica catequesis sobre la fe y la oración .
  • 7.
    Sorprende la confianzacon la que invoca al que reconoce como Hijo de David y Señor . Esta mujer pagana es alabada por la grandeza de su fe que se manifiesta en su plegaria insistente.
  • 8.
    Las reticencias deJesús nos muestran que no siempre las fronteras sociales marcan los límites entre la creencia y la increencia.
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    Aquí queda ,para modelo de todos la oración de aquella mujer anónima:.
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    El hombre Jesúses proclamado como Señor . Los cristianos sabemos qué hondura ha dado a la fe ese título honorífico que anticipa la aceptación de Jesús, nuestro Salvador.
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    no puedenbastarse a sí mismos, ni sanarse a sí mismos, ni salvarse a sí mismos. Es la plegaria de los creyentes que saben que :
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    Señor Jesús, Te aceptamos como hijo de la humanidad y te confesamos como Hijo de Dios. En ti confiamos. Ayúdanos a creer en ti como tú quieres ser creído y a descubrir la belleza de la fe en todos los creyentes. Amén.
  • 14.
    Texto: José Román Flecha Andrés PALABRA DEL SEÑOR –Salamanca Presentación: Antonia Castro Panero Música:Contemplación