Las vacunas deben reunir 5 cualidades: seguridad, inmunogenicidad, eficacia, efectividad y eficiencia. Existen vacunas que contienen el agente infeccioso completo (atenuadas o inactivadas), y vacunas de subunidades que contienen fracciones o antígenos purificados. Las vacunas pueden ser monovalentes, combinadas o polivalentes. El uso de vacunas combinadas reduce el número de inyecciones y mejora las coberturas vacunales.