Este documento advierte sobre el peligro eterno que enfrentan los pecadores e incrédulos. Explica que aunque Dios los ha mantenido con su misericordia, eventualmente "su pie resbalará" y caerán en la condenación eterna si no se arrepienten. Insta a los lectores a aceptar a Cristo como su salvador mientras aún tienen tiempo, antes de que sea demasiado tarde y caigan en el infierno sin esperanza.