El documento explora la relación entre el arte, la educación y la creatividad, destacando la importancia del arte como un lenguaje social que enriquece la experiencia humana. Se plantea que la educación artística debe ir más allá de formar artistas, fomentando la comprensión de lenguajes artísticos que permitan la expresión y comunicación de los individuos. Finalmente, se subraya que el aprendizaje en este ámbito debe contribuir a desarrollar competencias complejas y creatividad a través de la rica experiencia acumulada.