Este documento presenta ejemplos de comunicación asertiva, pasiva y agresiva. Describe tres casos: 1) un hijo dejando ropa sucia, 2) un amigo que llega tarde a cenar, y 3) comida fría en un restaurante. En cada caso, explica cómo responder de manera pasiva, asertiva o agresiva. El documento concluye enfatizando la importancia de comunicarse de manera asertiva para mejorar las relaciones y reducir el estrés, siempre y cuando la información compartida sea verdadera.