La madera se obtiene de árboles leñosos y tiene diferentes propiedades físicas como densidad, dureza y elasticidad que dependen de factores como la especie y su formación. Existe una variedad de tratamientos para prevenir enfermedades de la madera como desecación, impregnación con creosota, urea o pinturas antisépticas que protegen la madera de hongos, insectos y fuego.