Las primeras comunidades cristianas compartían sus posesiones y celebraban la Eucaristía. Con el tiempo se definieron tres ministerios principales: el episcopado, el presbiterado y el diaconado. Aunque el cristianismo se originó entre los judíos, la Asamblea de Jerusalén decidió que la salvación es para todos los pueblos. Los misioneros como Pablo y Bernabé expandieron el cristianismo por Asia Menor y las ciudades griegas. Los romanos perseguían a los cristianos por negarse a adorar