En este poema autobiográfico, Julia de Burgos compara sus dos personalidades - Julia "la poeta" y Julia "la mujer" - mostrando que la primera es fuerte, decidida y libre, mientras que la segunda es sumisa y limitada por las convenciones sociales. A través de metáforas y comparaciones, Burgos expresa su lucha interna por expresar su verdadera esencia más allá de los roles de género impuestos durante su época.