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A los 40, cada vez más damas viven una 2° 
adolescencia 
La única constante es el cambio…
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Se preparan para la menopausia y eso influye en el cuerpo y en la psiquis. Sienten que 
ya "no son jóvenes ni viejas". Están en un lugar intermedio, como cuando dejaban de ser 
niñas para empezar la adultez. 
Rebeldía. Revolución hormonal. Replanteos existenciales. Balances. Reordenamientos. 
Muchas dudas. Inseguridades. A los 40 años las mujeres viven una segunda adolescencia. 
Y los especialistas aseguran que cada vez se les nota más. ¿Por qué? Porque hoy en día 
las mujeres se sienten más libres para darse gustos y pasarla bien; con más derechos 
para protestar y reclamar; y —de ser necesario— con mucha más firmeza para comenzar 
de nuevo. 
"Luego de los 40, los estrógenos se repliegan. Calores, enrojecimiento cutáneo y un 
cierto mal humor suelen ser los signos externos más visibles, pero aunque las hormonas 
se replieguen, el espíritu de lucha no se rinde. Es así como, luego de haber cumplido 
dos veces veinte años o más, asistimos a una segunda adolescencia que continúa de 
manera indefinida". 
"Que no suene inmaduro. En el umbral de la menopausia, tenemos la oportunidad de 
volver a encarar una segunda adolescencia, parecida y a la vez diferente de la que ya 
vivimos". Y estos desajustes hormonales pueden llevar a que algunas mujeres se 
angustien y depriman, pero que también hay otras mujeres que aprovechan esta energía 
desconocida y los renovados "bríos adolescentes" para encarar cambios de pareja, 
hábitos, trabajo, estudio. 
"Antes era impensable que una mujer de 40 y pico saliera de noche a divertirse con 
amigas, o que se preocupara tanto por el cuerpo o la ropa. Estos cuidados son una 
protección, una manera de anticipar una vejez saludable". 
Por eso se miman. "Casi la mitad de las mujeres que van al gimnasio tienen más de 
40. Piden reducir adiposidades, tonificar la musculación, y trabajar los tríceps". Y las 
mayores de 40 en los centros de belleza llegan al 70 %. 
"Estas mujeres tienen mayor protagonismo, hacen de todo, y no ceden nada. Así, están 
estresadas y necesitan un poco de equilibrio. Se dan permiso para gastar. Y tienen a la 
adolescencia como fuente de inspiración. 
Otra característica de los 40 y pico son las rupturas de parejas: "En la mayoría de los 
divorcios la mujer tiene un promedio de edad de 40 años", asegura la abogada Viviana 
Hoffman, fundadora de El Club de las Divorciadas. "Ahora, si a la mujer le va mal en la 
pareja, como trabaja y tiene plata, se separa y vuelve a empezar. Los matrimonios no 
duran ni diez años, y por eso hay chiquitos en el medio, problemas de tenencia, custodia 
y alimentos". 
"Tanto en la adolescencia como a los 40 los cambios hormonales se los vive como una 
revolución. Las hormonas sexuales se empiezan a hacer notar y el cuerpo empieza a 
demandar atención. Desde lo psicológico y social, comienzan las modificaciones en los 
patrones de pensamiento y comportamiento, como pasaba veinte años atrás". 
A los 40 hay un replanteo existencial, como en la adolescencia: "La diferencia es que a 
los 40 el tiempo vale más porque aparece la idea de finitud, de límite". Y agrega un
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tema: el cuerpo, que causa vergüenza porque ya no es joven ni turgente... "A los 40 se 
da un tercer despertar sexual. La sexualidad ahora ya no está destinada a la 
procreación sino al placer, al disfrute". 
"En general, la mayoría de las mujeres adquirió suficiente experiencia en su contacto 
con el sexo opuesto, de modo que si sus relaciones anteriores fueron buenas se pueden 
comunicar de un modo mucho más seguro con los hombres que a los 15 años. Es difícil 
engrupir a una mujer de 40 porque sabe lo que quiere". 
Y agrega: "Cada vez más, la mujer reclama su derecho al placer, especialmente las que 
tienen una visión positiva de su cuerpo, sin importar las ideas impuestas sobre belleza y 
juventud. Es importante que las mujeres sean autónomas en su propio placer y 
sexualidad. Sobre los 40 años ya no están para satisfacer las necesidades de nadie, están 
para compartir, desear y vivir experiencias sexuales propias con la pareja". 
A los 40 no sólo se tiene un largo camino recorrido, sino un largo camino por delante,:
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"Las mujeres somos fértiles toda la vida. Cuando ya no podemos engendrar hijos, 
engendramos proyectos de todo tipo, le damos un rumbo inesperado a la vida, sacamos a 
relucir ese aspecto de nuestra personalidad que teníamos escondido, descubrimos 
virtudes y capacidades que desconocíamos" 
Sin excusas para disfrutar 
Cumplir cuarenta años suele tener un impacto simbólico en muchas mujeres. Para alguna 
es una oportunidad para replantear su vida: otras lo viven con cierto fatalismo. Pero ¿qué 
pasa realmente con su erotismo, su sensualidad y su capacidad de seducción? 
Algunas pueden vivirlo como una fatalidad, para otras es un nuevo comienzo. Lo cierto es 
que casi todas las mujeres que cumplen 40 años sienten que ese número las afecta de 
una u otra manera. Pero, ¿cómo repercute esto en su sexualidad? 
“Es una segunda oportunidad. Los adolescentes experimentan una sensación de 
extrañeza, principalmente con el cuerpo, porque están en pleno cambio hormonal, igual 
que con la llegada del climaterio. Cuando se entra en la cuarta década se empieza a 
definir el proyecto real de vida”.
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El panorama después de los cuarenta “está muy ligado a cómo vivió la mujer este aspecto 
durante los años anteriores. Si su vida sexual fue satisfactoria y gozosa (esto también 
depende de los compañeros, normas culturales y familiares, entre otros puntos), es difícil 
que se modifique, sobre todo porque los cambios hormonales no modifican tan 
significativamente el deseo, excepto puntos fácilmente solucionables como la lubricación”. 
“Los cambios hormonales son notorios y el cuerpo empieza a pedir que lo atendamos, 
hasta hay variaciones psicológicas. Nos sentimos dueñas de nuestro ser, sabemos lo que 
nos gusta y lo que no. Es una etapa de plenitud; comienza la cosecha de lo sembrado. 
Además, hay una gran ventaja: todavía somos jóvenes y al mismo tiempo ya tenemos 
experiencia.”. “Es importante diferenciar la función reproductiva de la sexual y del deseo. 
Se tiende a pensar que el fin de la primera es también la culminación de las otras dos”. 
Manifestaciones clínicas 
“La sexualidad femenina es compleja y a los ginecólogos nos preocupa. Las hormonas 
son sólo una parte de la solución. Hoy está enmarcada en un contexto amplio. Una de 
cada tres mujeres tiene disfunción sexual. Pero los tratamientos han avanzado y lo más 
importante es que ya contamos con herramientas para diagnosticar, como algunos El 
problema no radica en que las mujeres no consultan ante la presencia de molestias o falta 
de deseo, sino que, si lo hacen, los ginecólogos muchas veces no saben qué contestar. 
“Por suerte, esto está cambiando. Hasta ahora nos ocupábamos sólo del dolor. Si bien la
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permanencia de éste conduce a no tener apetencia, también comprendemos que las 
pacientes no son sólo una hormona; sabemos más sobre la excitación y se le da valor al 
goce y a las ganas de mantener relaciones”. 
La testosterona, ligada al nivel de deseo sexual tanto en hombres como en mujeres, es 
producida por los ovarios, aunque está presente en una cantidad menor que en los 
varones. “Su falta provoca el llamado desorden del deseo sexual hipoactivo. Por eso, 
actualmente no sólo se tratan los síntomas de la menopausia con dosis de estrógeno. Ya 
existen parches de testosterona que se aplican dos veces por semana y liberan 300 
microgramos por día”. En la mujeres que usan los par5ches se presenta un aumento del 
74% en la frecuencia de la actividad sexual total satisfactoria y del 56% en el deseo, 
siempre comparándolo con la evaluación inicial y con parte del grupo que sólo recibió 
placebos”. 
De a dos 
“Hacia los treinta y tantos o cuarenta años las mujeres aprendemos que la sensación de 
placer postencuentro es la que deja la huella anémica para la próxima cita; es la piel la 
que guarda el registro de las caricias. Asimismo, las relaciones van más allá de la 
genitalidad, nos gustan el erotismo, la seducción y la sensualidad. Si alguno de estos tres
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pilares se cae, entramos en una rutina” 
.“Muchas pacientes se quejan: Mi marido ya no me corteja como antes, pero esto es de a 
dos. Hay que cuidar la estética, es importante seguir arreglándose porque mantiene la 
autoestima en alto y ayuda a seducir. En la cuarta década ya se cuenta con más libertad 
para hablar de lo que nos pasa. Es necesario tener en claro que lo que no se expresa con 
palabras lo dice el cuerpo, y generalmente lo hace a través de las enfermedades”. 
Pero los tiempos modernos también sugieren que muchas damas deciden ser madres 
cuando ya están cerca de los 40 años. “Incluso, con los cambios en los roles de género, 
en la actualidad la mujer soltera hasta una edad más avanzada tiene mayores 
oportunidades laborales”. 
¿Dejan los embarazos secuelas en la vida sexual femenina? “Esto depende de dónde 
esté depositada la fortaleza, ya que el embarazo y el parto van dejando huellas en el 
cuerpo. Si la mujer basó su autoestima sólo en lo corporal, es probable que se sienta más 
insegura en cuanto a ser objeto de deseo”, opina el profesional. 
Por último, todos los especialistas coinciden en que para hacer el amor hace falta tiempo 
y, por supuesto, tener un cuerpo sano. Así, prescindir de estímulos externos (apagar la 
televisión o desconectarse del celular por un rato) es una actitud saludable para seguir 
gozando de los momentos íntimos.
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“En efecto, lo único que requieres para obtener lo que quieras se 
encuentra dentro de ti”.
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A los 40

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    1 A los40, cada vez más damas viven una 2° adolescencia La única constante es el cambio…
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    2 Se preparanpara la menopausia y eso influye en el cuerpo y en la psiquis. Sienten que ya "no son jóvenes ni viejas". Están en un lugar intermedio, como cuando dejaban de ser niñas para empezar la adultez. Rebeldía. Revolución hormonal. Replanteos existenciales. Balances. Reordenamientos. Muchas dudas. Inseguridades. A los 40 años las mujeres viven una segunda adolescencia. Y los especialistas aseguran que cada vez se les nota más. ¿Por qué? Porque hoy en día las mujeres se sienten más libres para darse gustos y pasarla bien; con más derechos para protestar y reclamar; y —de ser necesario— con mucha más firmeza para comenzar de nuevo. "Luego de los 40, los estrógenos se repliegan. Calores, enrojecimiento cutáneo y un cierto mal humor suelen ser los signos externos más visibles, pero aunque las hormonas se replieguen, el espíritu de lucha no se rinde. Es así como, luego de haber cumplido dos veces veinte años o más, asistimos a una segunda adolescencia que continúa de manera indefinida". "Que no suene inmaduro. En el umbral de la menopausia, tenemos la oportunidad de volver a encarar una segunda adolescencia, parecida y a la vez diferente de la que ya vivimos". Y estos desajustes hormonales pueden llevar a que algunas mujeres se angustien y depriman, pero que también hay otras mujeres que aprovechan esta energía desconocida y los renovados "bríos adolescentes" para encarar cambios de pareja, hábitos, trabajo, estudio. "Antes era impensable que una mujer de 40 y pico saliera de noche a divertirse con amigas, o que se preocupara tanto por el cuerpo o la ropa. Estos cuidados son una protección, una manera de anticipar una vejez saludable". Por eso se miman. "Casi la mitad de las mujeres que van al gimnasio tienen más de 40. Piden reducir adiposidades, tonificar la musculación, y trabajar los tríceps". Y las mayores de 40 en los centros de belleza llegan al 70 %. "Estas mujeres tienen mayor protagonismo, hacen de todo, y no ceden nada. Así, están estresadas y necesitan un poco de equilibrio. Se dan permiso para gastar. Y tienen a la adolescencia como fuente de inspiración. Otra característica de los 40 y pico son las rupturas de parejas: "En la mayoría de los divorcios la mujer tiene un promedio de edad de 40 años", asegura la abogada Viviana Hoffman, fundadora de El Club de las Divorciadas. "Ahora, si a la mujer le va mal en la pareja, como trabaja y tiene plata, se separa y vuelve a empezar. Los matrimonios no duran ni diez años, y por eso hay chiquitos en el medio, problemas de tenencia, custodia y alimentos". "Tanto en la adolescencia como a los 40 los cambios hormonales se los vive como una revolución. Las hormonas sexuales se empiezan a hacer notar y el cuerpo empieza a demandar atención. Desde lo psicológico y social, comienzan las modificaciones en los patrones de pensamiento y comportamiento, como pasaba veinte años atrás". A los 40 hay un replanteo existencial, como en la adolescencia: "La diferencia es que a los 40 el tiempo vale más porque aparece la idea de finitud, de límite". Y agrega un
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    3 tema: elcuerpo, que causa vergüenza porque ya no es joven ni turgente... "A los 40 se da un tercer despertar sexual. La sexualidad ahora ya no está destinada a la procreación sino al placer, al disfrute". "En general, la mayoría de las mujeres adquirió suficiente experiencia en su contacto con el sexo opuesto, de modo que si sus relaciones anteriores fueron buenas se pueden comunicar de un modo mucho más seguro con los hombres que a los 15 años. Es difícil engrupir a una mujer de 40 porque sabe lo que quiere". Y agrega: "Cada vez más, la mujer reclama su derecho al placer, especialmente las que tienen una visión positiva de su cuerpo, sin importar las ideas impuestas sobre belleza y juventud. Es importante que las mujeres sean autónomas en su propio placer y sexualidad. Sobre los 40 años ya no están para satisfacer las necesidades de nadie, están para compartir, desear y vivir experiencias sexuales propias con la pareja". A los 40 no sólo se tiene un largo camino recorrido, sino un largo camino por delante,:
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    4 "Las mujeressomos fértiles toda la vida. Cuando ya no podemos engendrar hijos, engendramos proyectos de todo tipo, le damos un rumbo inesperado a la vida, sacamos a relucir ese aspecto de nuestra personalidad que teníamos escondido, descubrimos virtudes y capacidades que desconocíamos" Sin excusas para disfrutar Cumplir cuarenta años suele tener un impacto simbólico en muchas mujeres. Para alguna es una oportunidad para replantear su vida: otras lo viven con cierto fatalismo. Pero ¿qué pasa realmente con su erotismo, su sensualidad y su capacidad de seducción? Algunas pueden vivirlo como una fatalidad, para otras es un nuevo comienzo. Lo cierto es que casi todas las mujeres que cumplen 40 años sienten que ese número las afecta de una u otra manera. Pero, ¿cómo repercute esto en su sexualidad? “Es una segunda oportunidad. Los adolescentes experimentan una sensación de extrañeza, principalmente con el cuerpo, porque están en pleno cambio hormonal, igual que con la llegada del climaterio. Cuando se entra en la cuarta década se empieza a definir el proyecto real de vida”.
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    5 El panoramadespués de los cuarenta “está muy ligado a cómo vivió la mujer este aspecto durante los años anteriores. Si su vida sexual fue satisfactoria y gozosa (esto también depende de los compañeros, normas culturales y familiares, entre otros puntos), es difícil que se modifique, sobre todo porque los cambios hormonales no modifican tan significativamente el deseo, excepto puntos fácilmente solucionables como la lubricación”. “Los cambios hormonales son notorios y el cuerpo empieza a pedir que lo atendamos, hasta hay variaciones psicológicas. Nos sentimos dueñas de nuestro ser, sabemos lo que nos gusta y lo que no. Es una etapa de plenitud; comienza la cosecha de lo sembrado. Además, hay una gran ventaja: todavía somos jóvenes y al mismo tiempo ya tenemos experiencia.”. “Es importante diferenciar la función reproductiva de la sexual y del deseo. Se tiende a pensar que el fin de la primera es también la culminación de las otras dos”. Manifestaciones clínicas “La sexualidad femenina es compleja y a los ginecólogos nos preocupa. Las hormonas son sólo una parte de la solución. Hoy está enmarcada en un contexto amplio. Una de cada tres mujeres tiene disfunción sexual. Pero los tratamientos han avanzado y lo más importante es que ya contamos con herramientas para diagnosticar, como algunos El problema no radica en que las mujeres no consultan ante la presencia de molestias o falta de deseo, sino que, si lo hacen, los ginecólogos muchas veces no saben qué contestar. “Por suerte, esto está cambiando. Hasta ahora nos ocupábamos sólo del dolor. Si bien la
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    6 permanencia deéste conduce a no tener apetencia, también comprendemos que las pacientes no son sólo una hormona; sabemos más sobre la excitación y se le da valor al goce y a las ganas de mantener relaciones”. La testosterona, ligada al nivel de deseo sexual tanto en hombres como en mujeres, es producida por los ovarios, aunque está presente en una cantidad menor que en los varones. “Su falta provoca el llamado desorden del deseo sexual hipoactivo. Por eso, actualmente no sólo se tratan los síntomas de la menopausia con dosis de estrógeno. Ya existen parches de testosterona que se aplican dos veces por semana y liberan 300 microgramos por día”. En la mujeres que usan los par5ches se presenta un aumento del 74% en la frecuencia de la actividad sexual total satisfactoria y del 56% en el deseo, siempre comparándolo con la evaluación inicial y con parte del grupo que sólo recibió placebos”. De a dos “Hacia los treinta y tantos o cuarenta años las mujeres aprendemos que la sensación de placer postencuentro es la que deja la huella anémica para la próxima cita; es la piel la que guarda el registro de las caricias. Asimismo, las relaciones van más allá de la genitalidad, nos gustan el erotismo, la seducción y la sensualidad. Si alguno de estos tres
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    7 pilares secae, entramos en una rutina” .“Muchas pacientes se quejan: Mi marido ya no me corteja como antes, pero esto es de a dos. Hay que cuidar la estética, es importante seguir arreglándose porque mantiene la autoestima en alto y ayuda a seducir. En la cuarta década ya se cuenta con más libertad para hablar de lo que nos pasa. Es necesario tener en claro que lo que no se expresa con palabras lo dice el cuerpo, y generalmente lo hace a través de las enfermedades”. Pero los tiempos modernos también sugieren que muchas damas deciden ser madres cuando ya están cerca de los 40 años. “Incluso, con los cambios en los roles de género, en la actualidad la mujer soltera hasta una edad más avanzada tiene mayores oportunidades laborales”. ¿Dejan los embarazos secuelas en la vida sexual femenina? “Esto depende de dónde esté depositada la fortaleza, ya que el embarazo y el parto van dejando huellas en el cuerpo. Si la mujer basó su autoestima sólo en lo corporal, es probable que se sienta más insegura en cuanto a ser objeto de deseo”, opina el profesional. Por último, todos los especialistas coinciden en que para hacer el amor hace falta tiempo y, por supuesto, tener un cuerpo sano. Así, prescindir de estímulos externos (apagar la televisión o desconectarse del celular por un rato) es una actitud saludable para seguir gozando de los momentos íntimos.
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    8 “En efecto,lo único que requieres para obtener lo que quieras se encuentra dentro de ti”.
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