Un accidente cerebrovascular ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo al cerebro y puede ser isquémico o hemorrágico. Es una de las principales causas de muerte y discapacidad. Los síntomas incluyen debilidad repentina, problemas del habla o la visión. Exámenes como TC o IRM identifican la ubicación y tipo de lesión. El tratamiento depende del tipo y gravedad pero incluye estabilización, prevención de complicaciones, identificación de la causa subyacente y rehabilitación.