La oxitocina tiene varias acciones periféricas como facilitar la lactancia al causar la secreción de leche en las glándulas mamarias y provocar contracciones uterinas durante el parto. También puede modular la actividad del eje hipotalámico-pituitario-adrenal y reducir ligeramente la excreción de orina. La oxitocina secretada en el cerebro afecta el comportamiento al influir en la formación de lazos maternales, el autismo, la confianza y el miedo social.