El ácido glucurónico se produce en el hígado a partir de la glucosa, sirve para unir toxinas y hormonas haciéndolas más solubles para su eliminación a través de la orina, y también contribuye a la producción del ácido ascórbico. Juega un papel importante en la desintoxicación del cuerpo y en regular los niveles de hormonas como la testosterona, por lo que se ha investigado su uso en el tratamiento y prevención del cáncer de próstata.