Los inhibidores de la cadena de transporte de electrones son sustancias que bloquean el flujo de electrones, resultando en la acumulación de formas reducidas y oxidadas de los componentes involucrados, y deteniendo la producción de ATP. Ejemplos de estos inhibidores incluyen el amital, la rotenona, el monóxido de carbono y el cianuro, cada uno afectando de manera diferente a los complejos I, II, III y IV. La inhibición de la cadena respiratoria ocasiona la detención de las reacciones redox, lo que impide la liberación de energía y la síntesis de ATP.