El documento discute la relación entre la violencia, el castigo y la criminalidad. Argumenta que el castigo no controla la violencia sino que la genera, y que la pobreza y la pertenencia a grupos sociales no son determinantes de la delincuencia. En cambio, factores familiares como los estilos de crianza, la hostilidad de los padres, y el divorcio pueden predecir conductas antisociales, especialmente en varones debido a factores culturales y hormonales. No es correcto afirmar que todos los adolescentes están en riesgo debido a la varied