La delincuencia juvenil es un problema social importante que requiere la cooperación de toda la sociedad, incluyendo padres, educadores y trabajadores sociales. Las causas incluyen factores biológicos, psicológicos y sociológicos como desigualdades sociales y desintegración familiar. Para prevenir la delincuencia juvenil, se debe brindar apoyo psicológico a las familias, ayuda institucional y centros de rehabilitación, además de educación y tratamiento contra el abuso de sustancias.