La agricultura intensiva en el valle cálido del alto Magdalena ha degradado los suelos, reduciendo su capacidad de almacenamiento de agua en más del 50% y disminuyendo los contenidos de materia orgánica a menos del 1%. Esto ha aumentado los costos y reducido la rentabilidad de cultivos como el algodón, maíz y arroz. Se necesitan alternativas como la agricultura de conservación para recuperar la capacidad productiva del suelo mediante el uso de coberturas, rotación de cultivos y variedades resistentes a