El documento describe cómo la CAR de Cundinamarca emprendió un proyecto en 1985 para reducir la erosión del suelo y la sedimentación en la represa de Tibitó causada por prácticas agrícolas tradicionales. Inicialmente se usaron obras civiles y reforestación, pero luego se cambió a promover la agricultura de conservación con tres principios: mínimo deterioro del suelo, protección permanente y rotación de cultivos. Esto involucra prácticas como siembra directa, uso de abonos verdes y cobertura permanente