Los jóvenes que entran a la secundaria enfrentan cambios físicos, psicológicos y sexuales mientras buscan su identidad. En la secundaria, se enfrentan a nuevas personas que pueden influir en su desarrollo como personas seguras o inseguras. La familia juega un papel importante en este período al ofrecer comprensión y orientación a los jóvenes, quienes necesitan guía mientras se preparan para la vida adulta.