Los PPARs son receptores nucleares que regulan procesos como la homeostasis energética, el metabolismo lipídico y la inflamación. Existen tres isotipos de PPAR que se expresan en la piel y otros tejidos. Los PPARs controlan la inflamación, la función barrera de la piel, y la diferenciación celular. Debido a estos roles, los agonistas de los PPARs constituyen potenciales tratamientos para enfermedades cutáneas como la dermatitis atópica y la psoriasis.