La contaminación del agua subterránea ocurre cuando se modifican las características físicas, químicas o biológicas del agua de forma indeseable, ya sea por procesos naturales o actividades humanas como la agricultura, la industria y el uso doméstico. La vulnerabilidad de un acuífero depende de factores como la litología, la porosidad y el espesor de la zona no saturada, y determina el riesgo de contaminación. Es importante monitorear la calidad del agua subterránea