Este documento presenta los alegatos finales del Estado venezolano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en respuesta al informe de fondo de la Comisión Interamericana sobre el caso de los hermanos Landaeta Mejías. El Estado argumenta que la Comisión admitió indebidamente la denuncia porque no se agotaron los recursos internos y que la Comisión no tomó en cuenta la explicación del Estado sobre los hechos y procesos judiciales. El Estado también contradice los hechos por los cuales pretende ser condenado.