Las aletas de transferencia de calor son superficies extendidas que se usan para aumentar el área de transferencia de calor entre un sólido y un fluido contiguo. Se construyen con materiales conductores como el cobre y el aluminio. Se utilizan comúnmente en radiadores, refrigeradores y motores para mejorar la disipación del calor. Las aletas incrementan la velocidad de transferencia de calor modelando la convección entre la superficie y el fluido circundante a través de su mayor área de superficie.