Los antiguos peruanos consumían una variedad de alimentos nativos que les proporcionaban una nutrición balanceada, incluyendo tubérculos como la oca, papa y camote, granos como el maíz, frijol y pallar, frutas como la calabaza, y proteínas animales de la llama, cangrejo y pescado. Estos cultivos fueron domesticados e incrementados a lo largo de miles de años, lo que permitió que los peruanos desarrollaran sociedades complejas a lo largo de los Andes y la costa.