SUBSECRETARIA DE EDUCACIÒN MEDIA SUPERIOR
DIRECCIÒN GENERAL DE OPERACIÒN Y SERVICIO.
DE EDUCACION MEDIA SUPERIOR Y SUPERIOR.
SUBDIRECCIÒN DE FORMACIÒN DOCENTE.
CENTRO REGIONAL DE EDUCACIÒN NORMAL
LIC. EN EDUCACIÒN PREESCOLAR
“ANÁLISIS DE LAS SIGUIENTES LECTURAS: SABER
EDUCAR UN ARTE Y UNA VOCACIÓN, UNA ESCUELA
PARA CADA ESTUDIANTE; ENIGMAS Y DILEMAS DE LA
PRÁCTICA DOCENTE; CONVIVIR, APRENDER Y ENSEÑAR
EN EL AULA.”
COORDINADOR: GUILLERMO TEMELO AVILÉS.
ALUMNA: Rubi Esmeralda Betancourt Popoca.
GRUPO: 601
SABER EDUCAR UN ARTE Y UNA VOCACIÓN
Ramiro Marques
Entre los temas que propone para la reflexión Ramiro Marques están los
siguientes: las tres dimensiones de la educación; los tres objetivos de la escuela;
tres modos de enseñar, tres modos de aprender; planificar es una guía para la
acción; cómo hacer una buena exposición; cómo enseñar conceptos; evaluar:
recuperar y enriquecer; cómo moderar un debate; cuando el alumno es
indisciplinado y cuando la familia no colabora. El listado no es completo, pero
aparecen los que a mi criterio son los más destacados.
Podemos identificar cuatro tipos de aula que ejemplifican otros tantos modelos de
organización:
1. El primer tipo puede identificarse como el aula en la que reina el caos:
nadie tiene responsabilidades; prima el “sálvese quien pueda”, e impera el
que cada uno haga lo que quiera.
2. El segundo tipo de clase goza de un clima mejor, pero se nota una falta de
atención y de participación de los alumnos: gran cantidad de actividades
tienen lugar al mismo tiempo y el objetivo del profesor es hacer que los
alumnos estén tan ocupados que no tengan oportunidad de realizar actos
de indisciplina.
3. El profesor responde rápidamente a cualquier infracción disciplinaria, los
alumnos desconfían del profesor, pero respetan su autoridad siempre que
está presente y atento. El buen profesor, depende de la presencia
constante del profesor, que impone su autoridad, mediante el ejemplo, el
miedo, los castigos y las recompensas.
4. El profesor ejerce su autoridad de una forma imperceptible, sin necesidad
de reñir ni amenazar, manteniendo a la clase en actividad, dando a los
alumnos responsabilidades y creando un clima en el que ellos se dirigen a
sí- mismos, saben cómo seguir las instrucciones, conocen las normas y
deciden respetarlas para bien del grupo y o para el suyo propio”.
La disciplina en el aula no es fácil concluye Marques, pero, en realidad, según se
intuye en el libro, casi nada (o nada) es fácil cuando se trata de educar. Y la
responsabilidad en la mayor parte de los casos recae en el profesor que no sólo
tiene que ser competente con la materia que enseña, sino también modelo a imitar
por parte de los estudiantes. Así escribe, por ejemplo, cuando aborda el tema del
alumno haragán o al que no le gusta estudiar.
El alumno que no gusta de estudiar debe recibir todo el apoyo del profesor,
motivarlo, estimularlo y asignarle tareas que sean (al menos de alguna manera) de
la satisfacción del estudiante. No falta, claro está, las sugerencias para los padres
de familia que deben vigilar y revisar constantemente las asignaciones escolares.
¿Qué puede hacer la familia? Como primera instancia, deben proporcionar
seguridad, cariño, expectativas realistas de cara a la educación y al futuro de los
hijos y hábitos de higiene y de trabajo. El respeto a una rutina diaria que incluya
las horas de levantarse y de dormir, horas para estudiar, para jugar y para comer,
constituye igualmente un factor de peso.
Otros dato muy importante que va dirigido para los padres de familia es el aprecio
por la escuela y por la educación. La teoría del autor es que si los papás muestran
buena actitud hacia los estudios, los hijos harán lo mismo. Igualmente, insiste, los
padres deben tener expectativas realistas sobre sus hijos. El mejor consejo que se
puede dar a los padres es que ejerzan sus responsabilidades parentales en la
administración del tiempo de sus hijos y en la jerarquización de sus prioridades.
UNA ESCUELA PARA CADA ESTUDIANTE.
La relación interpersonal, clave del proceso educativo.
Nelson Beandoin
El trabajo de los educadores debe consistir en ayudar a los estudiantes a hacerse
visibles. Los docentes trabajamos para nuestros alumnos así que el papel del
maestro es que algunos de ellos eligen la educación como profesión para estar
con los niños y ayudan a aprender; los docentes se apartan de los estudiantes y
se centran más a los contenidos curriculares exámenes y exigencias de los
padres; y por último los educandos terminan siendo los esclavos de las exigencias
y en consecuencia se ve comprometida la atención de los alumnos.
Una escuela para cada estudiante: en los tipos de escuela se podría decir que
encontramos de dos estilos una en donde todo los hacen para los alumnos y otra
en donde prácticamente te dicen hazlo tú solo; por lo tanto serian ambas la
escuela en la que los estudiantes tendrían un currículo ya escogido para ellos y
pocas o ninguna oportunidad de aportar algo. Por ello se dice que los estudiantes
participan en diferentes programas personalizados que responden a sus
cualidades e intereses.
La magia del proceso enseñanza aprendizaje esta en gran medida en los
maestros ya que ellos son los que se deben dedicar a enseñar destrezas,
conocimientos y tras cosas para ayudar a los alumnos, pero no hacen nada más
que ayudar a los estudiantes a que ellos descubran quienes son. Por ello deben
de utilizar las competencias docentes para ayudar a los estudiantes a comprender
la magia que está en ellos.
El papel del adulto es mantenerse a salvo a los estudiantes, permitiéndoles
aprender haciéndolo. Aprender haciendo otorga importancia a la actividad que se
está llevando a cabo. Aprender debe ser una expedición en la que se embarquen
los estudiantes por su cuenta y en la que los maestros actúen como guías.
La enseñanza desde bajo: la enseñanza no tienen nada que ver con hacer
grandes cosas para los alumnos sino que se trata de ayudar a los estudiantes a
hacer grandes cosas por sí mismos. Los estudiantes no tienen que llevar a cabo
hazañas monumentales para tener la sensación de que son importantes.
Aportación del estudiante: se dice que cada aportación que permitimos hacer a los
estudiantes supone un impacto positivo y se convierte en la base de aportaciones
aún mayores.
Conseguir que los estudiantes se preocupen por su educación debido a que lo
más importante es que todas esas oportunidades les ayudan, a ellas y a ellos, a
preocuparse por su escuela y sus actividades.
LA RELACIÓN INTERPERSONAL, LO MÁS IMPORTANTE.
Siempre estamos empezando, tienen todo el sentido del mundo esperar lo mejor
de cada estudiante, pero también tiene todo el sentido recordarles que acaban de
empezar.
Se debe valorar y conocer nuestro trabajo, el valor duradero radica en los vínculos
que estableceos e influimos en los estudiantes, somos modelos para los
estudiantes.
Dedicar tiempo a los estudiantes: al establecer al tiempo en los centros escolares
se deben recordar los momentos informales. Las actividades no estructuradas
mejoran la relación entre el docente y estudiante, el tiempo es un factor crítico
para el establecimiento de vínculos entre los maestros y los estudiantes.
Responder siempre: las escuelas no existen para los profesores, sino para los
alumnos a quienes enseñan y, por importante que sea dar respuesta a los padres,
mas importante aún es responder a os estudiantes. Unas de las frases más
utilizadas negativas del docentes son: no darse el tiempo para responder correos y
la falta de comunicación maestros-alumnos-padres. Mirar las cosas con el lente de
la posibilidad y no a través de una lente nublada por la duda. Los profesores
excelentes exigen mucho a sus estudiantes; ya que más que enseñar conceptos o
teorías enseñan a pensar a sus alumnos.
Ser un modelo para los estudiantes, la educación consiste en ayudar a los
alumnos a encontrarse a sí mismo, fijar ejemplos para ellos, si queremos que sean
éticos nosotros debemos serlo. Los educadores debemos llevar a cabo la
introspección. Actuar con tranquilidad ya que podemos exigir y esperar una mayor
responsabilidad de nuestros alumnos cuando el profesorado haga lo mismo.
ENIGMAS Y DILEMAS DE LA PRÁCTICA DOCENTE.
La apropiación de la cultura escolar en el oficio de enseñar.
LucilaGalván Mora.
La práctica es un crisol donde se forja la vocación de maestro. Vocación en el
sentido que le da María Zambrano (2007), como una ofrenda de lo que se hace y
de lo que se es, donde la persona se juega toda entera para seguir esa llamada
ineludible que la conduce a su destino. Aldo y Juan no querían ser profesores, y
sin embargo, circunstancias y condiciones los llevaron por la senda del
magisterio; en las aulas, como estudiantes, encontraron una pasión y un sentido a
su quehacer. Pasión por el aprendizaje de los niños y las niñas, por verlos
crecer “como plantitas de maíz”, por conocer sus problemas y
apoyarlos para salir adelante. También, es cierto, encontraron “vicios y
excesos” de la escuela, pero en vez de atraparlos, los incentivaron a buscar
formas distintas de hacer las cosas, de ser maestro.
Los motivos y razones que los llevaron al magisterio son comunes, no difieren de
los que han encontrado otros estudios sobre la elección profesional de
estudiantes normalistas, con la salvedad, quizá, de que Aldo y Juan tenían otros
sueños alejados de la docencia.
El contexto familiar fue determinante; ambos crecieron en un ambiente
magisterial que abrió el camino hacia la docencia. El padre de Aldo fue maestro
rural y después de una larga trayectoria por escuelas de educación básica, llegó a
laborar en una escuela normal de la ciudad capital, donde era muy reconocido.
Aldo admiraba la entrega de su padre, lo había visto trabajar duro toda su vida y
consideraba que, frente a ese perdurable esfuerzo, él no era consistente.
Los estudiantes pusieron en juego su interés y sus saberes incipientes para llevar
adelante a un grupo de niños y de personas adultas; sin mucha
conciencia de lo que hacían, aportaron algo de sí para que otros crecieran. Estas
tempranas experiencias constituyeron un referente importante en su
camino hacia el magisterio.
Esa experiencia también marcó decisiones y actuaciones para trabajar con niños
y niñas de la escuela primaria, años después, como aprendiz de maestro; y no
sólo en el área metodológica, sino en otros aspectos más delicados como son la
relación y la forma de trato a los alumnos. Durante su práctica intensiva, Aldo
buscó retomar los aprendizajes adquiridos en esa aventura de
alfabetización.
Para los dos estudiantes los niños y niñas eran el centro del trabajo docente.
Era una certeza que habían adquirido antes de su ingreso a la escuela normal,
alimentada en parte por las incipientes experiencias que habían tenido con ellos,
y seguramente, por lo que habían escuchado y visto hacer a sus
progenitores, a lo largo de su vida como maestros.
La práctica intensiva significó para ellos un reto mayúsculo. Las vicisitudes,
escollos y dilemas que enfrentaron en las aulas, no siempre con
buenos resultados, los hicieron flaquear e incluso pensar en abandonar la carrera.
Pero en medio de los conflictos personales ellos se mantuvieron, atravesaron “el
terreno bajo y pantanoso de la práctica” (Schön, 1998) y hasta llegaron a
desafiar el engranaje institucional para buscar salidas a problemas corrosivos que
parecían no tener solución, como la repetición en los primeros grados. La relación
con los niños representó al fin el horizonte donde ellos encontraron motivos
importantes para avanzar en la profesión.
Al paso del tiempo, ya como profesores, después de seis años de trabajo en las
aulas, Aldo y Juan tenían valoraciones distintas respecto a su decisión de ser
maestros. Aldo consideraba que el magisterio había sido una equivocación en su
camino; inconforme sobre todo con el salario docente, estaba empeñado en
empresas comerciales que le restaban tiempo y compromiso para la
enseñanza. Con mayores responsabilidades familiares, pues tenía ya dos hijos,
pensaba seriamente en dejar la docencia para montar un negocio redituable,
enfrentando el descuerdo y el enojo de su padre.
El respeto y el orgullo que sentían por la profesión también contaron y fueron
aspectos importantes en su inclinación inicial por la docencia. De alguna forma
estos sentimientos hicieron contrapeso para dejar atrás su sueño de estudiar
carreras que los llevaran al océano o a la tribuna; y, aunque años después Aldo
consideró abandonar la docencia por otro oficio más redituable,
siempre manifestó sentir aprecio por la profesión.
CONVIVIR, APRENDER Y ENSEÑAR EN EL AULA.
Norberto Boggino.
Existe una gran red de conflictos que cubre el planeta y nos atrapa a todos, directa
o indirectamente, en un momento u otro, y nos obliga a adoptar acciones
específicas para resolverlos en forma creativa y pacífica, sin violencia física ni
simbólica. Sin embargo, es posible hallar modos alternativos de ser en lo personal
y modos de organización institucional y social que permitan formular alternativas,
con el propósito de construir lazos sociales y convivencia por medio del trabajo en
torno al conocimiento, las normas sociales y los valores y el respeto por las
diferencias.
Las últimas décadas se caracterizan, entre otras cosas, por la ruptura de lazos sociales, por
una creciente violencia, por políticas de exclusión en el marco de una profunda crisis política y
social, por el advenimiento de nuevas pautas culturales. Las desigualdades y la
discriminación, la hostilidad y el acoso, el daño ambiental y la alienación, el autoritarismo de
los regímenes de ciertas instituciones, la desocupación y el hambre, los conflictos y las
guerras, nos ubican ante grandes dilemas que, por su relevancia, nos inducen a
transformarlos en problemas y a buscar nuevas alternativas que logren crear la necesidad de
rescatar los derechos humanos y nuevos modos de convivir.
En un contexto tan conflictivo a nivel mundial es posible formular alternativas para construir
lazos sociales y de convivencia. Ello se consigue adoptando acciones específicas para
resolver los problemas de forma creativa y pacífica y trabajando las normas sociales, los
valores y el respeto por las diferencias. En este marco, el aula constituye el escenario idóneo
para convivir aprendiendo y aprender conviviendo.
Generar acciones en la escuela para que los alumnos y los docentes puedan reflexionar y
analizar situaciones conflictivas, situaciones cotidianas en las que ellos mismos estén
involucrados; esto supone crear un compromiso por la justicia y una "apertura mental" que
posibilite una lectura de los hechos y acontecimientos ajustada a lo real, en el marco de la
diversidad, la cooperación y el respeto mutuo.
Construcción de lazos sociales y convivencia desde la perspectiva del sujeto: La
convivencia se logra desde la perspectiva del docente y alumno, a partir de
construir y reconstruir lazos de sociedad entre ellos, de construir convivencia para
la prevención de la violencia, y comprenden a todos los que elaboran ahí, tanto
como directivos, docentes, alumnos y padres de familia, en todos los espacios y
tiempos. Este se logra a través de que el docente este generando un buen
ambiente de aprendizaje, fomentando el trabajo colaborativo, trabajo grupal, el
respeto asía la diferencia, atención a la diversidad, fomentando valores y una
buena relación para estar en convivencia. La convivencia no se construye ni se
logra con reglamentos ni con acciones coactivas ni con imposiciones o,
simplemente, a través de la mera transmisión discursiva de valores. También
promoviendo el dialogo, la comunicación, la reflexión crítica, la confianza, sobre la
base de normas y valores que permitan la vida en sociedad.
Complejidad de las escenas de violencia en el ámbito escolar: Los docentes tienen
que procurar cambios en su forma de pensar y actuar, una de las ideas más
relevantes es la idea de la relación, para la posibilidad de resolución de un
problema, se tiene que partir del planteo de la complejidad de los componentes
que lo producen o provocan y tener un análisis de sí mismo. Hoy en la actualidad
se encuentran con muchos problemas escolares diversos que no se pueden ser
resueltos, tomando en cuenta los problemas de aprendizaje del niño, de conducta,
de violencia en la escuela, violencia familiar, exclusión, marginación y muchos
problemas más.
Para comprender y plantear cualquier estrategia preventiva o propuesta de
resolución de escenas de violencia en el aula y en la escuela hay que conocer los
procesos estructurales que impactan y atraviesan la institución educativa y el
modo en que es percibido por los actores. Sin duda alguna la violencia es un
sinónimo de pobreza, la cual no respeta niveles de ingresos económicos ni
sistema de gobierno ni etnias.

Analisis cuatro lecturas

  • 1.
    SUBSECRETARIA DE EDUCACIÒNMEDIA SUPERIOR DIRECCIÒN GENERAL DE OPERACIÒN Y SERVICIO. DE EDUCACION MEDIA SUPERIOR Y SUPERIOR. SUBDIRECCIÒN DE FORMACIÒN DOCENTE. CENTRO REGIONAL DE EDUCACIÒN NORMAL LIC. EN EDUCACIÒN PREESCOLAR “ANÁLISIS DE LAS SIGUIENTES LECTURAS: SABER EDUCAR UN ARTE Y UNA VOCACIÓN, UNA ESCUELA PARA CADA ESTUDIANTE; ENIGMAS Y DILEMAS DE LA PRÁCTICA DOCENTE; CONVIVIR, APRENDER Y ENSEÑAR EN EL AULA.” COORDINADOR: GUILLERMO TEMELO AVILÉS. ALUMNA: Rubi Esmeralda Betancourt Popoca. GRUPO: 601
  • 2.
    SABER EDUCAR UNARTE Y UNA VOCACIÓN Ramiro Marques Entre los temas que propone para la reflexión Ramiro Marques están los siguientes: las tres dimensiones de la educación; los tres objetivos de la escuela; tres modos de enseñar, tres modos de aprender; planificar es una guía para la acción; cómo hacer una buena exposición; cómo enseñar conceptos; evaluar: recuperar y enriquecer; cómo moderar un debate; cuando el alumno es indisciplinado y cuando la familia no colabora. El listado no es completo, pero aparecen los que a mi criterio son los más destacados. Podemos identificar cuatro tipos de aula que ejemplifican otros tantos modelos de organización: 1. El primer tipo puede identificarse como el aula en la que reina el caos: nadie tiene responsabilidades; prima el “sálvese quien pueda”, e impera el que cada uno haga lo que quiera. 2. El segundo tipo de clase goza de un clima mejor, pero se nota una falta de atención y de participación de los alumnos: gran cantidad de actividades tienen lugar al mismo tiempo y el objetivo del profesor es hacer que los alumnos estén tan ocupados que no tengan oportunidad de realizar actos de indisciplina. 3. El profesor responde rápidamente a cualquier infracción disciplinaria, los alumnos desconfían del profesor, pero respetan su autoridad siempre que está presente y atento. El buen profesor, depende de la presencia constante del profesor, que impone su autoridad, mediante el ejemplo, el miedo, los castigos y las recompensas. 4. El profesor ejerce su autoridad de una forma imperceptible, sin necesidad de reñir ni amenazar, manteniendo a la clase en actividad, dando a los alumnos responsabilidades y creando un clima en el que ellos se dirigen a sí- mismos, saben cómo seguir las instrucciones, conocen las normas y deciden respetarlas para bien del grupo y o para el suyo propio”. La disciplina en el aula no es fácil concluye Marques, pero, en realidad, según se intuye en el libro, casi nada (o nada) es fácil cuando se trata de educar. Y la responsabilidad en la mayor parte de los casos recae en el profesor que no sólo tiene que ser competente con la materia que enseña, sino también modelo a imitar por parte de los estudiantes. Así escribe, por ejemplo, cuando aborda el tema del alumno haragán o al que no le gusta estudiar. El alumno que no gusta de estudiar debe recibir todo el apoyo del profesor, motivarlo, estimularlo y asignarle tareas que sean (al menos de alguna manera) de
  • 3.
    la satisfacción delestudiante. No falta, claro está, las sugerencias para los padres de familia que deben vigilar y revisar constantemente las asignaciones escolares. ¿Qué puede hacer la familia? Como primera instancia, deben proporcionar seguridad, cariño, expectativas realistas de cara a la educación y al futuro de los hijos y hábitos de higiene y de trabajo. El respeto a una rutina diaria que incluya las horas de levantarse y de dormir, horas para estudiar, para jugar y para comer, constituye igualmente un factor de peso. Otros dato muy importante que va dirigido para los padres de familia es el aprecio por la escuela y por la educación. La teoría del autor es que si los papás muestran buena actitud hacia los estudios, los hijos harán lo mismo. Igualmente, insiste, los padres deben tener expectativas realistas sobre sus hijos. El mejor consejo que se puede dar a los padres es que ejerzan sus responsabilidades parentales en la administración del tiempo de sus hijos y en la jerarquización de sus prioridades.
  • 4.
    UNA ESCUELA PARACADA ESTUDIANTE. La relación interpersonal, clave del proceso educativo. Nelson Beandoin El trabajo de los educadores debe consistir en ayudar a los estudiantes a hacerse visibles. Los docentes trabajamos para nuestros alumnos así que el papel del maestro es que algunos de ellos eligen la educación como profesión para estar con los niños y ayudan a aprender; los docentes se apartan de los estudiantes y se centran más a los contenidos curriculares exámenes y exigencias de los padres; y por último los educandos terminan siendo los esclavos de las exigencias y en consecuencia se ve comprometida la atención de los alumnos. Una escuela para cada estudiante: en los tipos de escuela se podría decir que encontramos de dos estilos una en donde todo los hacen para los alumnos y otra en donde prácticamente te dicen hazlo tú solo; por lo tanto serian ambas la escuela en la que los estudiantes tendrían un currículo ya escogido para ellos y pocas o ninguna oportunidad de aportar algo. Por ello se dice que los estudiantes participan en diferentes programas personalizados que responden a sus cualidades e intereses. La magia del proceso enseñanza aprendizaje esta en gran medida en los maestros ya que ellos son los que se deben dedicar a enseñar destrezas, conocimientos y tras cosas para ayudar a los alumnos, pero no hacen nada más que ayudar a los estudiantes a que ellos descubran quienes son. Por ello deben de utilizar las competencias docentes para ayudar a los estudiantes a comprender la magia que está en ellos. El papel del adulto es mantenerse a salvo a los estudiantes, permitiéndoles aprender haciéndolo. Aprender haciendo otorga importancia a la actividad que se está llevando a cabo. Aprender debe ser una expedición en la que se embarquen los estudiantes por su cuenta y en la que los maestros actúen como guías. La enseñanza desde bajo: la enseñanza no tienen nada que ver con hacer grandes cosas para los alumnos sino que se trata de ayudar a los estudiantes a hacer grandes cosas por sí mismos. Los estudiantes no tienen que llevar a cabo hazañas monumentales para tener la sensación de que son importantes. Aportación del estudiante: se dice que cada aportación que permitimos hacer a los estudiantes supone un impacto positivo y se convierte en la base de aportaciones aún mayores.
  • 5.
    Conseguir que losestudiantes se preocupen por su educación debido a que lo más importante es que todas esas oportunidades les ayudan, a ellas y a ellos, a preocuparse por su escuela y sus actividades. LA RELACIÓN INTERPERSONAL, LO MÁS IMPORTANTE. Siempre estamos empezando, tienen todo el sentido del mundo esperar lo mejor de cada estudiante, pero también tiene todo el sentido recordarles que acaban de empezar. Se debe valorar y conocer nuestro trabajo, el valor duradero radica en los vínculos que estableceos e influimos en los estudiantes, somos modelos para los estudiantes. Dedicar tiempo a los estudiantes: al establecer al tiempo en los centros escolares se deben recordar los momentos informales. Las actividades no estructuradas mejoran la relación entre el docente y estudiante, el tiempo es un factor crítico para el establecimiento de vínculos entre los maestros y los estudiantes. Responder siempre: las escuelas no existen para los profesores, sino para los alumnos a quienes enseñan y, por importante que sea dar respuesta a los padres, mas importante aún es responder a os estudiantes. Unas de las frases más utilizadas negativas del docentes son: no darse el tiempo para responder correos y la falta de comunicación maestros-alumnos-padres. Mirar las cosas con el lente de la posibilidad y no a través de una lente nublada por la duda. Los profesores excelentes exigen mucho a sus estudiantes; ya que más que enseñar conceptos o teorías enseñan a pensar a sus alumnos. Ser un modelo para los estudiantes, la educación consiste en ayudar a los alumnos a encontrarse a sí mismo, fijar ejemplos para ellos, si queremos que sean éticos nosotros debemos serlo. Los educadores debemos llevar a cabo la introspección. Actuar con tranquilidad ya que podemos exigir y esperar una mayor responsabilidad de nuestros alumnos cuando el profesorado haga lo mismo.
  • 6.
    ENIGMAS Y DILEMASDE LA PRÁCTICA DOCENTE. La apropiación de la cultura escolar en el oficio de enseñar. LucilaGalván Mora. La práctica es un crisol donde se forja la vocación de maestro. Vocación en el sentido que le da María Zambrano (2007), como una ofrenda de lo que se hace y de lo que se es, donde la persona se juega toda entera para seguir esa llamada ineludible que la conduce a su destino. Aldo y Juan no querían ser profesores, y sin embargo, circunstancias y condiciones los llevaron por la senda del magisterio; en las aulas, como estudiantes, encontraron una pasión y un sentido a su quehacer. Pasión por el aprendizaje de los niños y las niñas, por verlos crecer “como plantitas de maíz”, por conocer sus problemas y apoyarlos para salir adelante. También, es cierto, encontraron “vicios y excesos” de la escuela, pero en vez de atraparlos, los incentivaron a buscar formas distintas de hacer las cosas, de ser maestro. Los motivos y razones que los llevaron al magisterio son comunes, no difieren de los que han encontrado otros estudios sobre la elección profesional de estudiantes normalistas, con la salvedad, quizá, de que Aldo y Juan tenían otros sueños alejados de la docencia. El contexto familiar fue determinante; ambos crecieron en un ambiente magisterial que abrió el camino hacia la docencia. El padre de Aldo fue maestro rural y después de una larga trayectoria por escuelas de educación básica, llegó a laborar en una escuela normal de la ciudad capital, donde era muy reconocido. Aldo admiraba la entrega de su padre, lo había visto trabajar duro toda su vida y consideraba que, frente a ese perdurable esfuerzo, él no era consistente. Los estudiantes pusieron en juego su interés y sus saberes incipientes para llevar adelante a un grupo de niños y de personas adultas; sin mucha conciencia de lo que hacían, aportaron algo de sí para que otros crecieran. Estas tempranas experiencias constituyeron un referente importante en su camino hacia el magisterio. Esa experiencia también marcó decisiones y actuaciones para trabajar con niños y niñas de la escuela primaria, años después, como aprendiz de maestro; y no sólo en el área metodológica, sino en otros aspectos más delicados como son la relación y la forma de trato a los alumnos. Durante su práctica intensiva, Aldo buscó retomar los aprendizajes adquiridos en esa aventura de alfabetización.
  • 7.
    Para los dosestudiantes los niños y niñas eran el centro del trabajo docente. Era una certeza que habían adquirido antes de su ingreso a la escuela normal, alimentada en parte por las incipientes experiencias que habían tenido con ellos, y seguramente, por lo que habían escuchado y visto hacer a sus progenitores, a lo largo de su vida como maestros. La práctica intensiva significó para ellos un reto mayúsculo. Las vicisitudes, escollos y dilemas que enfrentaron en las aulas, no siempre con buenos resultados, los hicieron flaquear e incluso pensar en abandonar la carrera. Pero en medio de los conflictos personales ellos se mantuvieron, atravesaron “el terreno bajo y pantanoso de la práctica” (Schön, 1998) y hasta llegaron a desafiar el engranaje institucional para buscar salidas a problemas corrosivos que parecían no tener solución, como la repetición en los primeros grados. La relación con los niños representó al fin el horizonte donde ellos encontraron motivos importantes para avanzar en la profesión. Al paso del tiempo, ya como profesores, después de seis años de trabajo en las aulas, Aldo y Juan tenían valoraciones distintas respecto a su decisión de ser maestros. Aldo consideraba que el magisterio había sido una equivocación en su camino; inconforme sobre todo con el salario docente, estaba empeñado en empresas comerciales que le restaban tiempo y compromiso para la enseñanza. Con mayores responsabilidades familiares, pues tenía ya dos hijos, pensaba seriamente en dejar la docencia para montar un negocio redituable, enfrentando el descuerdo y el enojo de su padre. El respeto y el orgullo que sentían por la profesión también contaron y fueron aspectos importantes en su inclinación inicial por la docencia. De alguna forma estos sentimientos hicieron contrapeso para dejar atrás su sueño de estudiar carreras que los llevaran al océano o a la tribuna; y, aunque años después Aldo consideró abandonar la docencia por otro oficio más redituable, siempre manifestó sentir aprecio por la profesión.
  • 8.
    CONVIVIR, APRENDER YENSEÑAR EN EL AULA. Norberto Boggino. Existe una gran red de conflictos que cubre el planeta y nos atrapa a todos, directa o indirectamente, en un momento u otro, y nos obliga a adoptar acciones específicas para resolverlos en forma creativa y pacífica, sin violencia física ni simbólica. Sin embargo, es posible hallar modos alternativos de ser en lo personal y modos de organización institucional y social que permitan formular alternativas, con el propósito de construir lazos sociales y convivencia por medio del trabajo en torno al conocimiento, las normas sociales y los valores y el respeto por las diferencias. Las últimas décadas se caracterizan, entre otras cosas, por la ruptura de lazos sociales, por una creciente violencia, por políticas de exclusión en el marco de una profunda crisis política y social, por el advenimiento de nuevas pautas culturales. Las desigualdades y la discriminación, la hostilidad y el acoso, el daño ambiental y la alienación, el autoritarismo de los regímenes de ciertas instituciones, la desocupación y el hambre, los conflictos y las guerras, nos ubican ante grandes dilemas que, por su relevancia, nos inducen a transformarlos en problemas y a buscar nuevas alternativas que logren crear la necesidad de rescatar los derechos humanos y nuevos modos de convivir. En un contexto tan conflictivo a nivel mundial es posible formular alternativas para construir lazos sociales y de convivencia. Ello se consigue adoptando acciones específicas para resolver los problemas de forma creativa y pacífica y trabajando las normas sociales, los valores y el respeto por las diferencias. En este marco, el aula constituye el escenario idóneo para convivir aprendiendo y aprender conviviendo. Generar acciones en la escuela para que los alumnos y los docentes puedan reflexionar y analizar situaciones conflictivas, situaciones cotidianas en las que ellos mismos estén involucrados; esto supone crear un compromiso por la justicia y una "apertura mental" que posibilite una lectura de los hechos y acontecimientos ajustada a lo real, en el marco de la diversidad, la cooperación y el respeto mutuo. Construcción de lazos sociales y convivencia desde la perspectiva del sujeto: La convivencia se logra desde la perspectiva del docente y alumno, a partir de construir y reconstruir lazos de sociedad entre ellos, de construir convivencia para la prevención de la violencia, y comprenden a todos los que elaboran ahí, tanto como directivos, docentes, alumnos y padres de familia, en todos los espacios y tiempos. Este se logra a través de que el docente este generando un buen ambiente de aprendizaje, fomentando el trabajo colaborativo, trabajo grupal, el respeto asía la diferencia, atención a la diversidad, fomentando valores y una buena relación para estar en convivencia. La convivencia no se construye ni se logra con reglamentos ni con acciones coactivas ni con imposiciones o, simplemente, a través de la mera transmisión discursiva de valores. También
  • 9.
    promoviendo el dialogo,la comunicación, la reflexión crítica, la confianza, sobre la base de normas y valores que permitan la vida en sociedad. Complejidad de las escenas de violencia en el ámbito escolar: Los docentes tienen que procurar cambios en su forma de pensar y actuar, una de las ideas más relevantes es la idea de la relación, para la posibilidad de resolución de un problema, se tiene que partir del planteo de la complejidad de los componentes que lo producen o provocan y tener un análisis de sí mismo. Hoy en la actualidad se encuentran con muchos problemas escolares diversos que no se pueden ser resueltos, tomando en cuenta los problemas de aprendizaje del niño, de conducta, de violencia en la escuela, violencia familiar, exclusión, marginación y muchos problemas más. Para comprender y plantear cualquier estrategia preventiva o propuesta de resolución de escenas de violencia en el aula y en la escuela hay que conocer los procesos estructurales que impactan y atraviesan la institución educativa y el modo en que es percibido por los actores. Sin duda alguna la violencia es un sinónimo de pobreza, la cual no respeta niveles de ingresos económicos ni sistema de gobierno ni etnias.