Los objetivos técnicos más comunes incluyen la escalabilidad, disponibilidad, rendimiento de red, seguridad, administrabilidad, usabilidad, adaptabilidad y asequibilidad. La escalabilidad se refiere a la capacidad de una red para soportar el crecimiento. La disponibilidad se refiere al tiempo en que una red está disponible para los usuarios. La redundancia, como agregar enlaces duplicados o dispositivos, ayuda a evitar tiempos de inactividad y mejorar la disponibilidad.